Aquí podrás encontrar las experiencias de las personas a las que he ayudado
Jose Antonio (Nono) León Martínez, 48 años
Antes de ir a terapia me sentía muy mal, hecho una mierda, no sabía controlar mis sentimientos ni mis pensamientos, me sentía que no tenía personalidad ninguna, me tenían anulado como persona, entre otras muchas cosas yo mismo me anulaba. No sabía enfrentarme ni a mis miedos ni a los problemas de la vida cotidiana. Entonces alguien me recomendó ir a ver a Antonio, era una persona de confianza que había escuchado hablar muy bien de él.
Después de la terapia todo eso quedó atrás, soy otra persona, que se valora, que se quiere a sí mismo, que afronta todo tipo de problemas y situaciones desde el primer momento, aprendiendo a poner límites y controlando todos mis pensamientos, pero sobre todo valorándome mucho, queriéndome a mí mismo y sabiendo que nada debe hacerte sentir mal.
Desde que acabé la terapia estoy con muchas ganas de afrontar la vida con todo lo que tenga que venir, siendo totalmente otra persona, sabiendo gestionar o intentando gestionar todo tipo de situaciones y de problemas y sobre todo acabando con los pensamientos negativos que yo mismo me creaba.
Ahora me levanto todos los días con ganas de vivir y de agradecer a la vida que me haya dado otra oportunidad de seguir viviendo y luchando.
Antes de ir a terapia me sentía muy mal, hecho una mierda, no sabía controlar mis sentimientos ni mis pensamientos, me sentía que no tenía personalidad ninguna, me tenían anulado como persona, entre otras muchas cosas yo mismo me anulaba. No sabía enfrentarme ni a mis miedos ni a los problemas de la vida cotidiana. Entonces alguien me recomendó ir a ver a Antonio, era una persona de confianza que había escuchado hablar muy bien de él.
Después de la terapia todo eso quedó atrás, soy otra persona, que se valora, que se quiere a sí mismo, que afronta todo tipo de problemas y situaciones desde el primer momento, aprendiendo a poner límites y controlando todos mis pensamientos, pero sobre todo valorándome mucho, queriéndome a mí mismo y sabiendo que nada debe hacerte sentir mal.
Desde que acabé la terapia estoy con muchas ganas de afrontar la vida con todo lo que tenga que venir, siendo totalmente otra persona, sabiendo gestionar o intentando gestionar todo tipo de situaciones y de problemas y sobre todo acabando con los pensamientos negativos que yo mismo me creaba.
Ahora me levanto todos los días con ganas de vivir y de agradecer a la vida que me haya dado otra oportunidad de seguir viviendo y luchando.
Jorge Mimbrero Lencero, 24 años
Desde que decidí ir al psicólogo, mis padres me hablaron muy bien de una persona que podría ayudarme a superar los miedos que tenía por entonces. Además, mi madre se informó de todo lo bien que le había ido a terceras personas, por lo que decidí probar.
Antes de comenzar la terapia con Antonio, no quería tener contacto social con nadie, no quería volver a ejercer de logopeda. Además, me abría poco con mis padres sobre mi estado anímico. Todo lo malo que me pasaba lo atribuía a mí mismo, sin pensar en otros factores. Por último y no menos importante, tenía el amor propio como profesional bastante hundido.
Después de la terapia, soy una persona que no tiene miedo a decir lo que piensa, a expresar como me siento. Tengo ganas de crecer como profesional, formarme, dar todo a la gente que tengo a mi cargo. Ya no me castigo a mí mismo con lo que puedan pensar los demás, trato de no darle mucha importancia a las cosas que no dependen de mí y que escapan a mi control. Por último, y no menos importante, soy una persona que ya sabe lo que vale en todos los contextos, no como antes que todo era más una fachada que la realidad.
Destacaría de Antonio su cercanía, la implicación por su parte como profesional, los resultados obtenidos, lo bien que sale uno después de las sesiones con él.
Yo recomiendo ir a Antonio, ya que un año y medio después soy la misma persona, pero a la vez distinta por lo trabajado en las sesiones con él. De pasar de «no quiero ser nunca más logopeda” a “quiero ser logopeda y sé que soy capaz de ser bueno».
Desde que decidí ir al psicólogo, mis padres me hablaron muy bien de una persona que podría ayudarme a superar los miedos que tenía por entonces. Además, mi madre se informó de todo lo bien que le había ido a terceras personas, por lo que decidí probar.
Antes de comenzar la terapia con Antonio, no quería tener contacto social con nadie, no quería volver a ejercer de logopeda. Además, me abría poco con mis padres sobre mi estado anímico. Todo lo malo que me pasaba lo atribuía a mí mismo, sin pensar en otros factores. Por último y no menos importante, tenía el amor propio como profesional bastante hundido.
Después de la terapia, soy una persona que no tiene miedo a decir lo que piensa, a expresar como me siento. Tengo ganas de crecer como profesional, formarme, dar todo a la gente que tengo a mi cargo. Ya no me castigo a mí mismo con lo que puedan pensar los demás, trato de no darle mucha importancia a las cosas que no dependen de mí y que escapan a mi control. Por último, y no menos importante, soy una persona que ya sabe lo que vale en todos los contextos, no como antes que todo era más una fachada que la realidad.
Destacaría de Antonio su cercanía, la implicación por su parte como profesional, los resultados obtenidos, lo bien que sale uno después de las sesiones con él.
Yo recomiendo ir a Antonio, ya que un año y medio después soy la misma persona, pero a la vez distinta por lo trabajado en las sesiones con él. De pasar de «no quiero ser nunca más logopeda” a “quiero ser logopeda y sé que soy capaz de ser bueno».
Mª Teresa Farrona Ruiz
He pasado por cosas difíciles en mi vida, pero la situación que estaba viviendo en esos momentos, me sobrepasaba. No podía más, sabía que necesitaba ayuda. Escuchaba a mi tía hablar tan bien de su psicólogo, que decidí pedirle su teléfono, así fue como conocí a Antonio.
Antes de ir a la terapia, estaba totalmente inmersa en el problema que me había causado una cirugía estética. La cirugía derivó en un problema de salud, debido a las muchas intervenciones a las que tuve que someterme y que lejos de solucionarse, el problema era cada vez mayor. Me pasaba día y noche pensando en mi problema, estaba totalmente obsesionada, bloqueada y con un pensamiento negativo continuo. Mi vida giraba en torno al problema que me ocasionó esa cirugía, no podía dormir, mis hijos y mi marido pasaron a un segundo plano. Todo esto me hacía sentir muy culpable.
La terapia con Antonio ha cambiado mi vida. Gracias a él comencé a salir de ese infierno en el que me encontraba inmersa, dejé de sentirme culpable, aprendí a controlar mis pensamientos negativos, lo cual era algo que creía imposible. Gracias a Antonio empecé a recuperar mi vida.
Actualmente recomiendo la terapia con Antonio siempre que tengo la oportunidad. Ya que me ayudó muchísimo a salir de una situación muy difícil, la cual yo no podía controlar. Además, gracias a todo lo aprendido en la terapia, mi vida ha cambiado de una forma muy positiva. Y como no hacer mención a su cercanía, su trato, su amabilidad, su gran profesionalidad…, es como si lo conociera de toda la vida.
LE DOY LAS GRACIAS, GRACIAS Y MIL VECES GRACIAS A ANTONIO NAVARRO.
He pasado por cosas difíciles en mi vida, pero la situación que estaba viviendo en esos momentos, me sobrepasaba. No podía más, sabía que necesitaba ayuda. Escuchaba a mi tía hablar tan bien de su psicólogo, que decidí pedirle su teléfono, así fue como conocí a Antonio.
Antes de ir a la terapia, estaba totalmente inmersa en el problema que me había causado una cirugía estética. La cirugía derivó en un problema de salud, debido a las muchas intervenciones a las que tuve que someterme y que lejos de solucionarse, el problema era cada vez mayor. Me pasaba día y noche pensando en mi problema, estaba totalmente obsesionada, bloqueada y con un pensamiento negativo continuo. Mi vida giraba en torno al problema que me ocasionó esa cirugía, no podía dormir, mis hijos y mi marido pasaron a un segundo plano. Todo esto me hacía sentir muy culpable.
La terapia con Antonio ha cambiado mi vida. Gracias a él comencé a salir de ese infierno en el que me encontraba inmersa, dejé de sentirme culpable, aprendí a controlar mis pensamientos negativos, lo cual era algo que creía imposible. Gracias a Antonio empecé a recuperar mi vida.
Actualmente recomiendo la terapia con Antonio siempre que tengo la oportunidad. Ya que me ayudó muchísimo a salir de una situación muy difícil, la cual yo no podía controlar. Además, gracias a todo lo aprendido en la terapia, mi vida ha cambiado de una forma muy positiva. Y como no hacer mención a su cercanía, su trato, su amabilidad, su gran profesionalidad…, es como si lo conociera de toda la vida.
LE DOY LAS GRACIAS, GRACIAS Y MIL VECES GRACIAS A ANTONIO NAVARRO.
Jose Antonio (Nono) León Martínez, 48 años
Antes de ir a terapia me sentía muy mal, hecho una mierda, no sabía controlar mis sentimientos ni mis pensamientos, me sentía que no tenía personalidad ninguna, me tenían anulado como persona, entre otras muchas cosas yo mismo me anulaba. No sabía enfrentarme ni a mis miedos ni a los problemas de la vida cotidiana. Entonces alguien me recomendó ir a ver a Antonio, era una persona de confianza que había escuchado hablar muy bien de él.
Después de la terapia todo eso quedó atrás, soy otra persona, que se valora, que se quiere a sí mismo, que afronta todo tipo de problemas y situaciones desde el primer momento, aprendiendo a poner límites y controlando todos mis pensamientos, pero sobre todo valorándome mucho, queriéndome a mí mismo y sabiendo que nada debe hacerte sentir mal.
Desde que acabé la terapia estoy con muchas ganas de afrontar la vida con todo lo que tenga que venir, siendo totalmente otra persona, sabiendo gestionar o intentando gestionar todo tipo de situaciones y de problemas y sobre todo acabando con los pensamientos negativos que yo mismo me creaba.
Ahora me levanto todos los días con ganas de vivir y de agradecer a la vida que me haya dado otra oportunidad de seguir viviendo y luchando.
Antes de ir a terapia me sentía muy mal, hecho una mierda, no sabía controlar mis sentimientos ni mis pensamientos, me sentía que no tenía personalidad ninguna, me tenían anulado como persona, entre otras muchas cosas yo mismo me anulaba. No sabía enfrentarme ni a mis miedos ni a los problemas de la vida cotidiana. Entonces alguien me recomendó ir a ver a Antonio, era una persona de confianza que había escuchado hablar muy bien de él.
Después de la terapia todo eso quedó atrás, soy otra persona, que se valora, que se quiere a sí mismo, que afronta todo tipo de problemas y situaciones desde el primer momento, aprendiendo a poner límites y controlando todos mis pensamientos, pero sobre todo valorándome mucho, queriéndome a mí mismo y sabiendo que nada debe hacerte sentir mal.
Desde que acabé la terapia estoy con muchas ganas de afrontar la vida con todo lo que tenga que venir, siendo totalmente otra persona, sabiendo gestionar o intentando gestionar todo tipo de situaciones y de problemas y sobre todo acabando con los pensamientos negativos que yo mismo me creaba.
Ahora me levanto todos los días con ganas de vivir y de agradecer a la vida que me haya dado otra oportunidad de seguir viviendo y luchando.
Jorge Mimbrero Lencero, 24 años
Desde que decidí ir al psicólogo, mis padres me hablaron muy bien de una persona que podría ayudarme a superar los miedos que tenía por entonces. Además, mi madre se informó de todo lo bien que le había ido a terceras personas, por lo que decidí probar.
Antes de comenzar la terapia con Antonio, no quería tener contacto social con nadie, no quería volver a ejercer de logopeda. Además, me abría poco con mis padres sobre mi estado anímico. Todo lo malo que me pasaba lo atribuía a mí mismo, sin pensar en otros factores. Por último y no menos importante, tenía el amor propio como profesional bastante hundido.
Después de la terapia, soy una persona que no tiene miedo a decir lo que piensa, a expresar como me siento. Tengo ganas de crecer como profesional, formarme, dar todo a la gente que tengo a mi cargo. Ya no me castigo a mí mismo con lo que puedan pensar los demás, trato de no darle mucha importancia a las cosas que no dependen de mí y que escapan a mi control. Por último, y no menos importante, soy una persona que ya sabe lo que vale en todos los contextos, no como antes que todo era más una fachada que la realidad.
Destacaría de Antonio su cercanía, la implicación por su parte como profesional, los resultados obtenidos, lo bien que sale uno después de las sesiones con él.
Yo recomiendo ir a Antonio, ya que un año y medio después soy la misma persona, pero a la vez distinta por lo trabajado en las sesiones con él. De pasar de «no quiero ser nunca más logopeda” a “quiero ser logopeda y sé que soy capaz de ser bueno».
Desde que decidí ir al psicólogo, mis padres me hablaron muy bien de una persona que podría ayudarme a superar los miedos que tenía por entonces. Además, mi madre se informó de todo lo bien que le había ido a terceras personas, por lo que decidí probar.
Antes de comenzar la terapia con Antonio, no quería tener contacto social con nadie, no quería volver a ejercer de logopeda. Además, me abría poco con mis padres sobre mi estado anímico. Todo lo malo que me pasaba lo atribuía a mí mismo, sin pensar en otros factores. Por último y no menos importante, tenía el amor propio como profesional bastante hundido.
Después de la terapia, soy una persona que no tiene miedo a decir lo que piensa, a expresar como me siento. Tengo ganas de crecer como profesional, formarme, dar todo a la gente que tengo a mi cargo. Ya no me castigo a mí mismo con lo que puedan pensar los demás, trato de no darle mucha importancia a las cosas que no dependen de mí y que escapan a mi control. Por último, y no menos importante, soy una persona que ya sabe lo que vale en todos los contextos, no como antes que todo era más una fachada que la realidad.
Destacaría de Antonio su cercanía, la implicación por su parte como profesional, los resultados obtenidos, lo bien que sale uno después de las sesiones con él.
Yo recomiendo ir a Antonio, ya que un año y medio después soy la misma persona, pero a la vez distinta por lo trabajado en las sesiones con él. De pasar de «no quiero ser nunca más logopeda” a “quiero ser logopeda y sé que soy capaz de ser bueno».
Mª Teresa Farrona Ruiz
He pasado por cosas difíciles en mi vida, pero la situación que estaba viviendo en esos momentos, me sobrepasaba. No podía más, sabía que necesitaba ayuda. Escuchaba a mi tía hablar tan bien de su psicólogo, que decidí pedirle su teléfono, así fue como conocí a Antonio.
Antes de ir a la terapia, estaba totalmente inmersa en el problema que me había causado una cirugía estética. La cirugía derivó en un problema de salud, debido a las muchas intervenciones a las que tuve que someterme y que lejos de solucionarse, el problema era cada vez mayor. Me pasaba día y noche pensando en mi problema, estaba totalmente obsesionada, bloqueada y con un pensamiento negativo continuo. Mi vida giraba en torno al problema que me ocasionó esa cirugía, no podía dormir, mis hijos y mi marido pasaron a un segundo plano. Todo esto me hacía sentir muy culpable.
La terapia con Antonio ha cambiado mi vida. Gracias a él comencé a salir de ese infierno en el que me encontraba inmersa, dejé de sentirme culpable, aprendí a controlar mis pensamientos negativos, lo cual era algo que creía imposible. Gracias a Antonio empecé a recuperar mi vida.
Actualmente recomiendo la terapia con Antonio siempre que tengo la oportunidad. Ya que me ayudó muchísimo a salir de una situación muy difícil, la cual yo no podía controlar. Además, gracias a todo lo aprendido en la terapia, mi vida ha cambiado de una forma muy positiva. Y como no hacer mención a su cercanía, su trato, su amabilidad, su gran profesionalidad…, es como si lo conociera de toda la vida.
LE DOY LAS GRACIAS, GRACIAS Y MIL VECES GRACIAS A ANTONIO NAVARRO.
He pasado por cosas difíciles en mi vida, pero la situación que estaba viviendo en esos momentos, me sobrepasaba. No podía más, sabía que necesitaba ayuda. Escuchaba a mi tía hablar tan bien de su psicólogo, que decidí pedirle su teléfono, así fue como conocí a Antonio.
Antes de ir a la terapia, estaba totalmente inmersa en el problema que me había causado una cirugía estética. La cirugía derivó en un problema de salud, debido a las muchas intervenciones a las que tuve que someterme y que lejos de solucionarse, el problema era cada vez mayor. Me pasaba día y noche pensando en mi problema, estaba totalmente obsesionada, bloqueada y con un pensamiento negativo continuo. Mi vida giraba en torno al problema que me ocasionó esa cirugía, no podía dormir, mis hijos y mi marido pasaron a un segundo plano. Todo esto me hacía sentir muy culpable.
La terapia con Antonio ha cambiado mi vida. Gracias a él comencé a salir de ese infierno en el que me encontraba inmersa, dejé de sentirme culpable, aprendí a controlar mis pensamientos negativos, lo cual era algo que creía imposible. Gracias a Antonio empecé a recuperar mi vida.
Actualmente recomiendo la terapia con Antonio siempre que tengo la oportunidad. Ya que me ayudó muchísimo a salir de una situación muy difícil, la cual yo no podía controlar. Además, gracias a todo lo aprendido en la terapia, mi vida ha cambiado de una forma muy positiva. Y como no hacer mención a su cercanía, su trato, su amabilidad, su gran profesionalidad…, es como si lo conociera de toda la vida.
LE DOY LAS GRACIAS, GRACIAS Y MIL VECES GRACIAS A ANTONIO NAVARRO.
Testimonios
ANTONIO, 63 años
Llegué a la consulta de Antonio por recomendación de otro profesional que no podía agendarme. Mi estado antes de empezar la consulta era de desesperación y falta de recursos absoluta como consecuencia de una adicción, pero tras la terapia me encontraba con la confianza suficiente y los recursos necesarios para mantenerme firme en el proceso rehabilitador.
Desde el principio Antonio me generó la confianza necesaria para llevar a cabo un proceso tan delicado, y esto me parece muy destacable.
Recomendaría sin duda la consulta de Antonio por resultar un aporte insustituible para comprender el proceso y comprometerse con el mismo.
Cristina, 43 años
Me sentía con mucha ansiedad y al límite de mi capacidad de gestionar los problemas cotidianos de mi casa. En esos momentos me recomendaron ir a ver a Antonio varios amigos que eran pacientes suyos y que me habían dado muy buenas reseñas de él.
Después de todo el proceso de terapia me siento más tranquila y sobre todo con las herramientas necesarias para saber gestionar lo que sucede en mi día a día.
Destacaría de Antonio la cercanía con la que se tratan todos los temas y el cambio de visión que él te da para poder ver los problemas desde otra perspectiva.
Yo recomiendo a Antonio a todo aquel que creo que le puede hacer falta. Es importante que se normalice que el acudir a terapia no es nada extraño y que solo sales beneficiado de ella.
A.A.V. 29 años
No asistí a terapia con Antonio por recomendación directa de nadie. Decidí acudir con él tras ver las reseñas de Google; me gustó la buena puntuación que tenía y las opiniones que leí fueron las que me lanzaron a probar.
Antes de asistir a terapia con Antonio sentía que algo en mi interior no me permitía estar bien. Estaba constantemente rumiando, dando vueltas a lo mismo y con una serie de miedos que me hacían estar triste y en un estado de alerta o expectativa ante cualquier pensamiento que pasara por mi cabeza.
Tras la terapia siento que ahora tengo muchas herramientas. Aunque esos pensamientos o ideas sigan apareciendo debido a mi condición obsesiva o perfeccionista, ahora soy capaz de obviarlos y que no afecten a mi día a día.
De Antonio destacaría la personalización de la terapia, su formación y una capacidad de diagnóstico que no he visto en otros psicólogos, analizando las situaciones con una perspectiva que logra transmitir. Además, valoro mucho el material didáctico de apoyo que aporta: las lecturas, los entregables para trabajar en casa y los vídeos de situaciones similares que vemos en consulta, ya que son un complemento muy importante.
Yo lo recomendaría sin duda. Lo haría por todo lo que he comentado anteriormente y, sobre todo, por mi buena experiencia personal durante el proceso de terapia.
Manu. 41 años
Tuve problemas y busqué en internet un psicólogo, elegí a Antonio porque me guie por las reseñas que tenía. Desde el principio me sentí esperanzado con que fuera a ir bien. Siempre confié en que Antonio me ayudaría.
Hubo días en que salí saturado por remover todo lo que tenía dentro, pero también hubo otros muchos días, sobre todo cuando fui notando progresos, en que me sentía satisfecho de mí mismo por ir mejorando.
Yo destacaría la cercanía que te da Antonio, las pautas sencillas y concretas que te facilita y la confianza que te hace sentir durante la terapia.
He recomendado a una amiga para que vaya a ver a Antonio, porque creo que es un gran profesional que realmente te ayuda, explicándote la metodología que se va a seguir, contextualizando los aspectos teóricos, siendo claro, conciso y sincero, además, de lo que he destacado anteriormente.
Juan, 25 años
Un buen amigo me recomendó que fuera a ver a Antonio porque él estaba terminando la terapia y yo justo estaba pasando por un momento de vida con bastante ansiedad, obsesiones, idealizaciones y dudas sobre mi futuro.
Estaba en una situación de ansiedad, obsesiones e idealizaciones. Estaba en una etapa de mi vida en la que acababa de terminar la carrera, tenía dudas profesionales y mucha ansiedad como consecuencia de una relación afectiva con una chica.
Gracias a la terapia me he conocido infinitamente mejor a mí mismo. He aprendido a comprender lo que ocurre detrás de la ansiedad y a saber contextualizar y relativizar los problemas que tenemos en cuanto a expectativas en la vida. Creo además que los jóvenes padecemos este problema por la generación que nos ha tocado vivir con la tecnología y las RRSS.
Lo que más me ha gustado de Antonio es haber ido al grano, haber trabajado en esos procesos cognitivos que tenía normalizados que me hacían vivir con más estrés, ansiedad y unas expectativas de la vida irreales (e innecesarias).
He estado con varios psicólogos y Antonio ha sido el terapeuta con el que mejor he conectado. He recomendado a Antonio a algún amigo y lo recomiendo de corazón.
ACCHM, 51 años
Tanto mi amiga Juani como mi hermana Mari me recomendaron que fuese a terapia con Antonio. Ellas veían que necesitaba ayuda, pero me dejaron espacio hasta que yo misma viera que realmente lo necesitaba, que sola no podía salir del ruido mental que tenía.
Antes de ir a terapia tuve un ataque de pánico, tenía pensamientos rumiantes, un estrés crónico, sin parar de hacer cosas, apenas dormía y poco autocuidado.
Tras la terapia me sentía mucho más calmada, con muchas estrategias para solventar momentos de ansiedad, de poner límites, de saber parar y valorarme más. Tener tiempo para mí. No preocuparme por lo que no depende de mí.
Con Antonio he aprendido muchas cosas, me he conocido más, he crecido como persona, me estoy atreviendo a superar muchos miedos que tenía y descubriendo talentos que tenía dormidos.
Recomiendo a Antonio, porque es un buen guía para acompañarnos en este camino. Las pacientes somos las que tenemos que trabajar en mejorar la parte que necesitemos, pero nos tiene que ayudar un terapeuta y en este caso ha sido un verdadero placer hacerlo con él.
Estoy muy agradecida a Antonio por todo, ahora hay que seguir este camino que es la vida, disfrutando de ella, sorteando los obstáculos.
María José, 41 años
Siempre he tenido la capacidad de gestionar situaciones complicadas, pero hubo un momento en mi vida en el que no podía asimilar lo que me estaba ocurriendo y me sentí saturada. Fue entonces cuando supe que necesitaba a alguien que me escuchara y me ayudara a gestionar mis emociones.
Busqué un psicólogo en Google y exploré varias páginas web. Leí comentarios de otros pacientes y las reseñas sobre Antonio me gustaron, así que decidí contactar con él.
Después de cada sesión de terapia con Antonio, me sentía bien. Recordaba cada consejo que me daba y lo aplicaba en mi día a día. Para mí, fue muy importante sentirme cómoda hablando de ciertos temas con una persona neutral, que no me juzgara.
Antonio transmite tranquilidad y paz. Nunca había ido a terapia antes, pero si tuviera que volver, sin duda acudiría a él.
Carmen, 23
Mi madre me recomendó acudir a terapia con Antonio, ya que ella había estado en tratamiento con él y le había ido muy bien. Antes de comenzar la terapia, había tenido épocas de ansiedad, con ataques de pánico y miedo a enfrentarme a los exámenes. Siempre he sido una persona muy perfeccionista y con un gran miedo al fracaso, lo que me generaba mucha presión y bloqueos.
Tras la terapia, me siento con las herramientas necesarias para afrontar mis problemas y, sobre todo, con otra perspectiva. He aprendido que es fundamental procesar los pensamientos antes de que se conviertan en sensaciones que nos desbordan. Durante todo el proceso, me sentí muy cómoda compartiendo mis inquietudes. Es un camino en el que, aunque trabajes en ti mismo, no te sientes sola, sino acompañada y guiada en cada paso.
Sin duda, recomendaría a Antonio a cualquier persona que esté pasando por un mal momento. A mí me funcionó y me ayudó mucho, así que estoy segura de que puede hacer lo mismo por otros.
ISABEL 47
Antes de ir a ver a Antonio, me sentía triste, enfadada y agobiada. Mi hija me animó para ir a verlo porque ella era paciente de él. Me dijo que me haría ver cosas de mí que no me iban a gustar, pero me enseñaría a solucionarlas.
Tras la terapia, me siento relajada, difícil de explicar, pero me siento libre. Antonio te enseña a llegar al fondo de donde viene el problema, pero, además te enseña a controlarlo.
Lo que yo más destacaría de él, es el trato. Desde el primer momento sentí confianza, como si nos conociéramos de siempre. Yo siempre recomendaría a todo el que necesite ayuda que vaya a ver a Antonio, porque cuando me cruzo con los demás pacientes en su consulta al salir o entrar, veo caras sonrientes y agradables. Eso quiere decir que hace un buen trabajo con todos y no solo conmigo.
M.C.I. 21 años
Antes de ir a la consulta con Antonio me sentía perdida, no me conocía en absoluto. Me trataba muy mal y sentía que me estaba consumiendo tanto a mi como a las personas de mi alrededor. Mi hermana y mi madre, que ya estuvieron con él anteriormente y les fue muy bien, me recomendaron que acudiera a su consulta.
Desde la primera hasta la última consulta que he tenido con Antonio, he notado bastante evolución en cuanto a mis actos y a mis pensamientos. Después de la terapia me siento mucho más viva y en paz conmigo misma como nunca he estado antes. Me ha enseñado a utilizar herramientas que pongo en práctica todos los días.
De la terapia destacaría su cercanía conmigo desde el minuto uno, pues eso me ha ayudado mucho a abrirme con él. También las explicaciones que me ha dado para entender mis problemas y poder trabajar en ellos.
Obviamente, si pudiera, le recomendaría a todo el mundo que fuese a su consulta para que puedan experimentar la sensación de libertad al terminar las consultas, la confianza que transmite y las herramientas y recomendaciones que le da a sus pacientes, el trato es espectacular. De hecho, ya lo he hecho durante el tiempo que me ha acompañado.
Estoy muy agradecida a Antonio por su ayuda. Me ha ayudado a ser mejor.
Vanesa, 43 años
Conocía a Antonio a través de las redes sociales, me gustaba lo que publicaba y me sentía muy identificada con algunas cosas. Me costó mucho tomar la decisión de llamarle, pero cuando lo hice, sentí que tenía medio camino hecho. Sabía que algo en mí no iba bien, tenía cada vez más miedos, me exigía mucho, cada vez me limitaba a hacer más cosas por mí misma, necesitando la aprobación siempre de los demás. Mi entorno también lo notaba y eso me frustraba todavía más.
Después de un tiempo de terapia, Antonio me ha ayudado tanto a controlar mi autoexigencia y a superar esos miedos que tanto me limitaban que me parece mentira. Siempre que veía los testimonios de sus pacientes pensaba… ¿Cuándo escribiré yo? Pues ha llegado el día.
El día que me dio el alta Antonio me dijo: ¡¡Ya puedes volar sola!! Esa frase me inundó los ojos de lágrimas. Sentí mucha pena porque se acababa la terapia y también, un poco de miedo por si alguna vez tuviera que volver, aunque sé que él estará ahí para ayudarme de nuevo si me hiciera falta.
¡Estoy muy feliz! Y espero que este testimonio puede ayudar a alguien para que de el paso de llamar, ya que yo, lo recomiendo al 100%.
Gracias por tanto.
E.A.S. 45 años
Tras asistir durante años a una Asociación especializada en Ludopatía y haber tenido una recaída más y ante la desesperación de ver que nada de lo que habíamos hecho hasta el momento había funcionado, mi mujer buscó por Internet y dio con Antonio por casualidad.
Ante su desesperación, vio su número de WhatsApp y escribió buscando no sabe muy bien si solución o consuelo, pero necesitaba hablar con alguien. En ese momento él era el que estaba ahí, nadie del entorno sabía de mi recaída y, además, ella estaba en un momento de ansiedad brutal, se acababa de enterar de la recaída. Su sorpresa fue mayúscula cuando en lugar de recibir una contestación con una tarifa y una fecha para iniciar la terapia, su primer mensaje fue “tengo un rato libre, ¿puedo llamarte?”
Ese mensaje le hizo ver su humanidad y poco después sus palabras le hicieron creer ciegamente en que esta vez sí, esta si era la puerta que tanto necesitábamos y, no se equivocó. Esa sensación de aquel primer contacto se confirmó después. Bendita casualidad de Internet al mostrar su teléfono en ese instante, fue sin duda NUESTRA SALVACIÓN.
Antes de asistir a terapia yo tenía una enorme sensación de frustración, una vez más no podía controlar todo lo que me estaba volviendo a pasar. Incluso por desesperación llegué a dejar a mi mujer y tomar la decisión yo, para no arruinarle más la vida.
Tras la terapia soy una persona nueva, tengo pautas claras de lo que tengo que hacer. Claro está que no es fácil y hay que tener claro lo que uno quiere hacer, pero Antonio me ha marcado el camino y yo lo he seguido.
De la terapia con Antonio yo destacaría sobre todo su implicación personal, saber en todo momento cómo me sentía y cómo me hacía evolucionar en cada sesión. En todo momento se preocupó por mi mujer y mi madre, pero sobre todo me hizo que pensara en mí, eso nunca nadie me lo había planteado.
Yo recomendaría a Antonio sin dudarlo, para mí y para mi familia ha sido una de las mejores personas que se ha podido cruzar en nuestra vida. Ha sabido recuperar a una persona que estaba muerta, que estaba por los suelos. Hoy soy, mejor dicho, somos mi mujer y yo, una familia completa. Hemos recuperado toda la felicidad perdida durante todos estos años. El dinero claro que es importante y en mi caso mucho más, pero me ha hecho ver lo que en realidad vale la pena.
Manuel, 33 años
Antes de la terapia con Antonio me sentía vacío, perdido en la vida, sin ganas de nada, no era capaz de afrontar mis problemas y sin ver el futuro claro por no poder salir de la espiral en la que me encontraba. Fue entonces cuando fui consciente de que tenía una adicción y se lo conté a la familia. Yo ya había hecho mis deberes, había buscado la ayuda que me parecía más profesional y que mejor me iba a ayudar, como de hecho así ha sido.
Después de la terapia con Antonio, he aprendido a gestionar mejor las emociones, a mejorar la comunicación con mi familia, a entender mi adicción y cómo se comporta el cerebro ante ella. Me siento feliz de haber empezado este camino de aprendizaje, sanación y aceptación que tengo que afrontar para siempre por mi bien y de los míos.
Destaco principalmente la atención de Antonio, desde el primer momento actúo de la manera que yo también entendía que tenían que ser las cosas. Fue claro en todo momento y me proporcionó las herramientas necesarias para aceptar la realidad, poniendo el foco en entender cómo funciona una adicción y de qué manera le puedo cerrar las puertas para no volver a caer.
Yo recomendaría a cualquier persona que necesite ayuda profesional visitar a Antonio. Muchas veces pensamos que podemos salir solos de problemas, que, si no somos capaces de verlos con perspectiva, no nos damos cuenta de que estamos en un hoyo tan profundo que no puedemos salir, a menos que alguien desde fuera te tire una cuerda. Para mi Antonio es un profesional como la copa de un pino, me ha ayudado a afrontar y entender el peor momento de mi vida.
J.M.G.G. 54 años
Un familiar me recomendó ir a ver a Antonio, yo estaba muy mal y él había estado en terapia con él y le había ido muy bien. Anteriormente había estados con otros psicólogos y no le había funcionado.
Ahora estoy tranquilo y feliz, participo en asociaciones, tengo ilusión a diario y disfruto de cada momento de mi vida.
Yo destacaría de Antonio su sencillez en el trato, la tranquilidad que te hace sentir desde el primer momento y la certidumbre que te da. Desde el primer día supe que del pozo se sale.
El 25 de julio del 2023 fui a su consulta por primera vez, no tenía ilusiones, me había tomado un montón de pastillas para quitarme de en medio y gracias a él ahora estoy feliz. Hacía años que no viajaba por placer y este año he ido de viaje a tres comunidades autónomas diferente. Estoy en distintas asociaciones y hacemos cosas a diario y todos los domingos voy de senderismo por diferentes pueblos. También, hacía años que no iba a un concierto y este fin de semana voy a ir a uno.
Antes de ir a terapia tomaba varias pastillas con muchos efectos secundarios y que además, eran muy adictivas, ahora no tomo nada. Gracias a la ayuda de Antonio, ahora soy feliz y tengo ilusiones.
Santi, 25 años
Acudí a Antonio porque estaba viviendo una situación insostenible en mi anterior puesto de trabajo. Comencé a buscar por Google «psicólogos en Badajoz», filtrando por valoraciones, reseñas y opiniones positivas y eso me llevó a dar con Antonio Navarro y su blog. Si no me equivoco, era de los pocos que tenía un blog en el que trataba temas que me interesaban (como la ansiedad) y eso me llamó mucho la atención. Tras leer todas esas valoraciones y algunas entradas de su blog, me convencí aún más y decidí contactar con él.
Al principio de la terapia me sentía abrumado, con una crisis existencial importante, sin saber cómo actuar, por qué pensaba y sentía lo que sentía, con mucho desorden mental y una sensación de descontrol sobre muchas facetas de mi vida.
Después de la terapia me siento con la tranquilidad de que ahora me conozco, sé cómo funcionan mis pensamientos y cómo estos repercuten en mis emociones, actitudes y comportamientos. Todo ese caos mental ahora está en orden. Mi perfeccionismo ahora está controlado, sé que debo ser flexible y actuar paso a paso con metas pequeñas y regulares. Soy más ordenado, tengo unos horarios y una rutina establecida, siempre con ese grado de flexibilidad que me permite afrontar con menos ansiedad el día a día.
Destacaría de la terapia con Antonio la capacidad de poder conocerte a ti mismo. Para mí esa es la base, si te conoces y sabes cómo piensas y actúas en consecuencia, puedes identificar el problema o problemas que suceden en tu mente. El autoconocimiento es lo que me ha llevado a identificar mis fortalezas y debilidades para que, con la ayuda de Antonio, trazáramos una hoja de ruta que me permitiera ser más fuerte y menos débil.
Independientemente de que tengas o no un problema, sea del ámbito que sea, recomendaría encarecidamente visitar a Antonio. En mi caso, a parte del ámbito laboral, tenía problemas con la ansiedad, pensamientos rumiativos y el perfeccionismo entre otros. Después de conocerme y saber cómo funcionan mis pensamientos, he podido actuar sobre ambos con las herramientas que me ha dado. La angustia y la ansiedad surgen del desconocimiento, y conocerse a sí mismo es parte de la solución. Todo el aprendizaje es algo que te vas a llevar para el resto de tus días y que te va a permitir afrontar cualquier tipo de dificultad que te surja, con la garantía de que sabes cómo funciona todo el engranaje de tu cerebro, cómo este altera tus sentimientos y emociones y, por último, tu conducta.
Para mí, el resumen sería el siguiente: «Es como escribir un libro de psicología práctica contigo como protagonista, en el que pones todos tus problemas sobre la mesa, te defines a ti mismo y, tu compañero de viaje (Antonio), te va ayudando a conocerte y a entenderte; guiándote en cada página para resolver todos esos problemas a la vez que entiendes los porqués. Aunque el prólogo sea bastante desalentador, te aseguro que entre los dos escribiréis el mejor de los epílogos».
Rocío, 36 años
Una amiga me recomendó asistir a terapia con Antonio, un familiar que conocía su trabajo, decía que era el mejor.
Antes de asistir a terapia estaba con mucha ansiedad y miedo, estaba en un bucle y me encontraba muy triste.
Tras realizar la terapia con Antonio me siento mucho más tranquila, sabiendo que tengo las herramientas necesarias para controlar la ansiedad, y sin ningún miedo.
De Antonio destacaría su cercanía, la confianza que trasmite y su profesionalidad. Yo recomendaría a Antonio cien por cien, para mi es el mejor psicólogo que hay, sin duda. Creo que conecta y hace sentir cómodo a cualquier persona.
Lydia S. 26 años
Necesitaba ir a un psicólogo en Badajoz, busqué en Google y leyendo reseñas me decanté por Antonio. Estaba muy angustiada por el trabajo, que fue el motivo principal por el que acudí a él, aunque finalmente, como supongo que suele pasar en la mayoría de los casos, hemos acabado tratando problemas más profundos que el de la vida profesional, descubriendo así que lo que me ocurría en el trabajo era solo una forma más de las muchas en las que se manifiesta la parte más negativa o dañina (no sabría cómo definirlo) de mi personalidad.
Tras la terapia con Antonio, sobre todo, siento que me conozco mucho más que antes, lo cual, sumado a las herramientas que me ha ido dando durante la terapia, me transmite cierta tranquilidad sobre mi vida. Sé que voy a seguir teniendo momentos malos, pero el hecho de conocer la razón y saber el camino que tengo que tomar para reconducir la situación me tranquiliza.
Por encima de todo destacaría la profesionalidad, la cercanía y naturalidad que transmite Antonio. Creo que es muy importante para los pacientes que se genere relativamente pronto un clima de confianza que nos anime a abrirnos sin reticencias, porque al final es necesario para solucionar aquello que nos genera malestar.
C.C.A., 26 años
Encontré a Antonio realizando una búsqueda de internet para acudir a un psicólogo en Badajoz. La descripción de la terapia y los testimonios me convencieron para dar la primera sesión.
Antes de asistir a terapia con él, me sentía ansioso por cuestiones laborales. Incapaz, a veces, de reconocer esa ansiedad y ajeno a las herramientas que me podían haber ayudado a gestionarla.
Actualmente y tras la terapia me encuentro notablemente mejor con respecto a la ansiedad laboral, y además me fue muy útil asistir a sus consultas para lidiar con otros focos de ansiedad que fueron apareciendo en mi vida a lo largo de la misma. Siento que dispongo de herramientas (lecturas y ejercicios prácticos) para poder entender, procesar y combatir la ansiedad en mi día a día.
De la terapia con Antonio destacaría que tras ella me noto más capacitado y consciente de mis propios procesos de razonamiento, de mis pensamientos. Consciente de que la ansiedad no tiene por qué desparecer, pero más tranquilo sabiendo que dispongo de recursos para lidiar con ella.
Recomiendo a Antonio como psicólogo por mi experiencia, sobre todo para personas que necesiten conocer mejor sus procesos de pensamiento y que necesiten herramientas para lidiar con las consecuencias negativas de estos. Antonio ofrece explicaciones muy sencillas de comprender, apoyadas de material audiovisual para una mejor asimilación. Las conversaciones con Antonio son cercanas y él como profesional inspira confianza y amabilidad.
A.G.C. 41 años
Conocí a Antonio porque me lo recomendó una amiga que es psiquiatra a través de una compañera suya del hospital.
Antes de empezar la terapia con Antonio estaba bajo cero, en números rojos, suspenso total. Estaba contra la pared, sin poder tirar hacia delante y solo yendo para atrás, dándome contra un muro. Estaba sin ninguna otra opción y sin salida. No veía otros caminos, era todo negro. Tenía la sensación de hacerlo todo mal, de haberlo hecho todo mal. Me sentía muy culpable por todo lo que me había sucedido y solo quería dejar de existir. No sabía cuál era mi función en esta vida, no me sentía útil, ni capaz, ni valorada. Y mi preocupación por el futuro me asfixiaba, no me dejaba respirar, ni vivir, ni disfrutar. No salía apenas, no disfrutaba con nada, no tenía ganas de levantarme, ni hacer deporte, comía con ansiedad y todos los días eran igual.
Tras la terapia con Antonio conseguí ver todo de forma distinta. A partir de ese momento empecé a cambiar los pensamientos, el pasado pasó, el futuro no depende de mí y no soy culpable de las decisiones de los demás. He aprendido a ser consecuente con mis actos, sin llegar a fustigarme por ello. Soy consciente de mí misma, de mi vida, de mi alrededor y de mis actos. He aprendido también que todo es cuestión de actitud ante las acciones externas. Antonio me ha ensañado a educar la mente para una respuesta acorde a los acontecimientos externos que no dependen de mí y no puedo controlar. Educar la mente para no ser «perfecta», para no autoexigirme, para no intentar nada que no tenga sentido. Si algo no sale como a mí me gustaría, no es un problema y por ello, mi vida deja de tener sentido.
La terapia que he realizado con Antonio ha sido la que a mí me ha servido, ha sido la terapia idónea para mi situación.
Sin lugar a dudas yo recomendaría a Antonio por los conocimientos y la facilidad que tiene en el desarrollo de la terapia. Desde el primer momento supo cómo ayudarme.
Cristina Pérez Molina, 26 años
Mi padre conocía a Antonio de hace muchos años, y yo necesitaba un psicólogo con urgencia, así que se acordó de él y le llamó. Él con toda la amabilidad del mundo me consiguió el primer hueco que tenía.
Yo tenía un problema desde la niñez, no podía estar en aglomeraciones. A lo largo de mi niñez, adolescencia y primera etapa adulta, la mayoría de las ocasiones que estaba en sitios cerrados o incluso abiertos con mucha gente, me desplomaba, perdiendo el conocimiento. Yo siempre lo he achacado a una fobia, pero cada vez me encontraba peor tras la pérdida de conocimiento. Además, cuando me pasaba con mis amigos de fiesta, todos estaban preocupados por mí, con lo que me causaba mucho agobio y mucho miedo a que me volviera a pasar. Pero a mi entorno familiar, tanto padres como pareja, les preocupaba cada vez más, y en las últimas ferias de mi ciudad me volvió a ocurrir y mi padre me dijo que no podía seguir así, que tenía que ir ya al psicólogo, y fue la mejor decisión que he tomado en mi vida.
Este era mi problema fundamental, pero no el único. Me consideraba una persona muy “preocupona”, me preocupaba cuando notaba raro a mis padres por teléfono, cuando discutían, cuando veía a mi pareja infeliz, mi futuro, todo a mi alrededor, no agradar lo suficiente a las personas que me rodeaban, siempre necesitaba ser perfecta en todo, en las relaciones personales y profesionales. Antonio detecto rápidamente mi perfeccionismo y autoexigencia. A esto le sumamos el no poder gestionar los problemas por ínfimos que fuesen, todo se me hacía un mundo. Además, no era capaz de desahogarme con nadie por no querer preocupar a los demás con mis problemas. Esto hacía que yo siempre estuviese bien para el resto de la gente, aunque nunca era realmente verdad.
Pero apareció Antonio en mi vida y fue lo mejor que me pasó, con el sí me desahogaba, él no me iba a juzgar. Yo soy una persona muy vergonzosa, más bien, era, y la primera vez que llegué tenía miedo, incertidumbre, pero Antonio es una persona maravillosa, que consigue que te abras, te pregunta, es simpático, empatiza contigo, y todo esto hace que sientas confianza para seguir hablando, y a los diez minutos de empezar la primera sesión ya me sentí segura para poder contarle todos mis problemas.
Tras varias sesiones, no muchas la verdad, conseguí solucionar el mayor de mis problemas, con las técnicas que el me proporcionó ya no me desplomaba en sitios con acumulación de gente y cada vez que lo conseguía era un logro y me sentía muy feliz, pero sobre todo muy orgullosa de mí misma.
Pero como antes dije esto no era todo, y desde que empecé mi terapia con Antonio cambié totalmente mi forma de ser, ahora ya se gestionar los problemas y por fin entiendo que somos humanos y todos nos podemos equivocar y que no siempre se puede ser perfecto. A esto le añadimos, que gracias a él lucho cada día por conseguir mi sueño de ser abogada, que tan complicado es al principio, pero él me ha ayudado a conseguir entender que es una carrera de fondo y que hay que luchar que las cosas no vienen de un día para otro sin esfuerzo.
Y estos son solo unos ejemplos de todo lo que me ha ayudado Antonio, no puedo estar más agradecida, de verdad.
Siendo sincera destaco la forma de actuar de Antonio, su forma de ser, como empatiza contigo, como explica las cosas para que las entiendas, por ejemplo, su forma de explicarme que es la ansiedad. Porque lo principal es entender lo que te pasa para poder remediarlo. Otra cosa que me ha gustado y servido mucho, son todas las lecturas que proporciona, a mí me encanta leer y esto hacía aún más amena la terapia.
Sin dudarlo, yo recomendaría a Antonio, porque tiene conocimientos, porque empatiza contigo, porque tiene técnicas que funcionan. Y por supuesto, porque conmigo ha conseguido solucionar mis problemas y no solo el único que pensaba que tenía. A esto me gustaría añadir, que como bien me dijo en la última consulta, ahora sé solucionar los problemas sola y mi última opción tiene que ser ir a verle, por mucha pena que me dé. Esta frase denota totalmente su profesionalidad.
Alicia, 45 años
Conocí a Antonio porque me lo recomendó una amiga que fue su paciente anteriormente.
Antes de asistir a terapia sentía mucha ansiedad, me sentía incapaz para dormir y para controlar determinadas emociones. Además, tenía muchísimo nerviosismo.
En el trascurso de la terapia con Antonio me he ido encontrando mucho más tranquila porque me ha dado herramientas para poder pasar los momentos de crisis. Ahora, sobre todo, soy consciente de las emociones y de mi capacidad para cambiar determinados sentimientos. Pero lo más importante de todo este tiempo en terapia con Antonio es que he aprendido en qué consiste la ansiedad y cómo funciona.
Creo que todos deberíamos pasar por terapia alguna vez en la vida, aprenderíamos mucho sobre cómo funcionan nuestras emociones y eso nos ayudaría mucho a sentirnos mejor.
Estoy muy agradecida a Antonio y si tuviera que recomendarlo, por supuesto que lo haría y de hecho creo que lo haré.
Victoria, 23 años.
Antes de ir a terapia me sentía con mucho miedo y quizás algo desprotegida y descuidada por mí misma. Me autoconvencía de que no lo necesitaba, pero en algún momento tenía que lanzarme al vacío y arriesgar. Como mi madre estuvo en terapia con Antonio un año antes que yo, cuando busqué opciones me pareció la mejor opción, ya que ella conocía el funcionamiento de esta. Después de cada sesión con Antonio era una persona nueva, ya que, me desahogaba y sentía el apoyo de un buen profesional, cada día era un paso más hacia adelante. Después de acabar la terapia ya me siento más segura conmigo misma y orgullosa de todo el camino recorrido. Gracias a mí esfuerzo y a la ayuda de Antonio soy la persona que soy ahora. Actualmente veo ir al psicólogo como algo normal, antes me daba miedo enfrentarme a ello. Puede que nos asuste tanto ir al psicólogo por la connotación que lleva el hecho de ir a uno. Además, le tenemos miedo a lo desconocido, pero el trato ha sido excelente. Lo que más me ha gustado, es que, al principio de la terapia, Antonio me mostró cuál era mi problema y cómo lo íbamos a resolver. El tomar conciencia de ello me animó aún más a llevar a cabo todo el proceso. Por supuesto recomendaría a Antonio a todas las personas que necesiten ayuda. De hecho, llevo haciéndolo desde que comencé. En mi opinión, lo más importante en terapia es transmitir seguridad y ser cercano con los pacientes, y eso con Antonio, está asegurado.
J.L.P., 54 años
Conocí a Antonio a través de un familiar que le había ido muy bien con él. En esos momentos me sentía perdido, temeroso del futuro que me esperaba. Me consolaba con alcohol y, no era yo en ningún momento.
Tras la terapia con Antonio, me siento aliviado, puesto que mi situación mejoró, pero sobre todo me siento seguro de que puedo mejorar aún más mi situación personal. Las sesiones eran muy prácticas, he recibido muchos instrumentos para mejorar y los utilizo a diario.
Si tuviera que recomendar a Antonio, no lo dudaría, pues a mí me ha ido muy bien. Es una inversión rentable.
MMG, 45 años
Conocí a Antonio porque me lo recomendó una amiga de mi hermana. Había ido a otra psicóloga, pero no estaba muy convencida y al hablarme de él decidí llamarlo y aunque tuve que esperar para la primera sesión, luego mereció la pena.
Antes de ir a terapia, me sentía perdida, con miedo a tener una enfermedad, no entendía qué me estaba pasando. Tenía ansiedad y no sabía muy bien por qué ni que era eso. Antonio me ayudó a entenderla y a dejar poco a poco de tenerle miedo.
En la primera sesión, ya me sentí como si lo conociera de toda la vida, y en las siguientes sesiones cada vez me iba sintiendo mejor, entendiendo poco a poco lo que era la ansiedad y aprendiendo a luchar contra ella, que, aunque al principio es muy difícil y parece que no, se acaba consiguiendo.
Destacaría el trato cercano de Antonio, su ayuda a entender lo que es la ansiedad, a conocerla y saber enfrentarme a ella.
Siempre recomendaría a cualquier amigo o familiar que sufra ansiedad que vaya a Antonio, porque tiene un trato familiar y cercano, por sus conocimientos acerca de la ansiedad y porque gracias a él, he vuelto a ser la de antes, siempre le estaré agradecida.
V.M.D.B., 46 años
Fui a la consulta de Antonio porque me lo recomendó mi hermana, le había dicho mi sobrino que había estado yendo a terapia con él y que le había ido muy bien.
Antes de conocer a Antonio me sentía muy mal, tenía unos hábitos de vida que no eran saludables para mí ni para mi entorno.
Tras estar en la terapia con Antonio, me sentía muchísimo mejor, con mucha más calidad de vida y orgulloso de mi y de lo que he conseguido. He dejado atrás esos hábitos que tanto daño me hacían. Y lo he podido superar gracias a Antonio y al apoyo de mi entorno, del cual estoy muy agradecido.
Yo recomendaría a ANTONIO porque es un gran profesional, una persona muy cercana, amable y con mucha capacidad de empatizar con todos sus pacientes.
C.F.A., 47 años
Yo fui a la consulta de Antonio porque una amiga íntima estaba muy mal, se encontraba fatal y decidió asistir a un psicólogo. Al encontrarme con ella al cabo de un tiempo la encontré mucho mejor y me comentó que iba a ver a Antonio y así fue ella la que me recomendó su consulta.
Antes de ir a terapia me sentía enferma, creía que estaba mala, que me iba a morir de un infarto o algo parecido. Tenía tanto miedo que no podía salir de casa sin que me diera una diarrea, me faltara la respiración, me sintiera el corazón acelerado… Solo salía para ir a trabajar. Tenía miedo de estar sola por si me pasaba algo, no podía ni ir al servicio del trabajo porque no había cobertura. No podía ni ducharme sola. Ni siquiera podía conducir. En fin, me sentía paralizada. No era yo. No entendía qué me pasaba.
Al asistir a terapia con Antonio, entendí lo que me estaba pasando, me enteré de que no me iba a morir (eso ya en la primera visita.) Pero conforme iban pasando los días me iba encontrando mejor, poco a poco fui cogiendo confianza en volver a hacer cosas que había dejado de hacerlas por miedo. Mis taquicardias desaparecieron, y los pensamientos que me llevaban a actuar así los pude ir controlando.
Actualmente, me siento con herramientas para poder afrontar cosas que antes no podía. He aprendido a vivir un poco más despacio y a dejar de querer controlarlo todo.
Si tienes problemas yo te recomendaría visitar a Antonio porque a mí me ha ayudado y yo no iba muy convencida de que pudiera hacer algo. A la misma vez que fui a su consulta me estuvieron haciendo muchas pruebas médicas y no había nada, no tenía nada. Con esto quiero decir que era todo de mi cabeza, aunque yo me empeñara que no.
V.M.G
Conocí a Antonio porque me lo recomendó una amiga de mi hermana. Había ido a otra psicóloga, pero no estaba muy convencida y al hablarme de él decidí llamarlo y aunque tuve que esperar para la primera sesión luego mereció la pena.
Antes de ir a terapia, me sentía perdida, con miedo a tener una enfermedad, no entendía que me estaba pasando. Tenía ansiedad y no sabía muy bien porqué ni que era eso. Antonio me ayudó a entenderla y a dejar poco a poco de tenerle miedo.
En la primera sesión, ya me sentí como si lo conociera de toda la vida, y en las siguientes sesiones cada vez me iba sintiendo mejor, entendiendo poco a poco lo que era la ansiedad y aprendiendo a luchar contra ella, que, aunque al principio es muy difícil y parece que no, se acaba consiguiendo.
Destacaría el trato cercano de Antonio, su ayuda a entender lo que es la ansiedad, a conocerla y saber enfrentarme a ella.
Siempre recomendaría a cualquier amigo o familiar que sufra ansiedad que vaya a Antonio, porque tiene un trato familiar y cercano, por sus conocimientos acerca de la ansiedad y porque gracias a él, he vuelto a ser la de antes, siempre le estaré agradecida.
F.M.M. 33 años
Antes de ir a ver a Antonio me sentía con mucho miedo a lo que pudiera venir, tenía miedo al fracaso, estaba indeciso en todas las decisiones que tenía que tomar en mi día a día, sin ambición, sin motivación para trabajar. Me sentía triste al verme en esa situación, sabiendo que yo no era así. Un amigo me recomendó que fuese a ver a Antonio.
Después de la terapia con Antonio, soy otra vez la persona que era, incluso me atrevería a decir que en algunos aspectos, como puede ser la toma de decisiones, me veo más seguro de mí mismo a la hora de decidir algo.
De la terapia recibida lo que destacaría, sobre todo, es el trato y la confianza depositada en mí, en estar seguro de que podía volver a ser como antes o mejor si cabe.
Sin duda recomendaría a otra persona que fuese a ver a Antonio, sobre todo por el trato recibido y por todo lo que he conseguido con él.
Benjamin, 37 años
Conocí a Antonio porque estuve realizando una búsqueda por internet y pidiendo información en varios lugares. Me decidí a empezar mi tratamiento con él y no en otro sitio, por lo que vi en la web y porque la contestación a mis preguntas fue rápida y personal. Busqué ayuda psicológica porque me sentía bloqueado y en un punto muerto. Estaba en un bucle del que realmente no sabía muy bien cómo salir por mí mismo. Haciendo un símil informático, me había quedado un poco colgado. Tras la terapia con Antonio siento que puedo seguir avanzado y que poseo las herramientas necesarias para ello. Además, con las estrategias aprendidas, me siento que he sido guiado en el camino para encontrar la solución y la salida por mí mismo.
Lo que más me gustó de Antonio fue la atención cercana y personalizada, me sentí siempre cómodo desde el primer momento. Tengo claro que lo recomendaría sin dudarlo. Creo que, si ha podido trabajar conmigo y ayudarme, puede hacerlo con cualquiera. Soy una persona cabezona y muy convencida de sus pilares en muchas ocasiones. Cambiarme la perspectiva y hacerme cambiar de idea no es precisamente fácil, incluso, cuando sé que no llevo razón, y él lo ha conseguido.
Todo eso habla mucho de la gran capacidad profesional que he visto y de la calidad de la persona con la que me he topado.
B.M.R. 26 años,
Mi hermano había tratado con psicólogos anteriormente, pero ninguno daba con la clave para ayudarle. Desde que empezó la terapia con Antonio mejoró notablemente. Al contrario que él, yo siempre había podido con todo sola, pero comencé a tener ansiedad. Fue entonces cuando entendí que quizás yo también necesitase la ayuda de Antonio.
Antes de la terapia sentía que todo me desbordaba. Era ansiosa, todo me preocupaba en exceso, me iba a dormir dándole vueltas a cada decisión que tomaba, pensaba y repensaba y aun así me sentía insegura al actuar. Tenía que tenerlo todo bajo control, y cuando no era así me culpaba constantemente y no descansaba hasta solucionarlo. Además, empecé a responder ante esas
situaciones con ira, dañando a mi entorno.
Tras la terapia con Antonio soy otra persona. Realmente siento que ahora tengo las riendas de mi vida. Me he dado cuenta de que mis decisiones tienen que satisfacerme a mí en primer lugar, puesto que mi vida solo la vivo yo. De nada sirve preocuparse en exceso, porque lo que no tiene solución no cambiará por mucho que lo piense; ahora además tengo la seguridad suficiente para lidiar con aquello que sí depende de mí. Mis enfados se han reducido ya que me hago responsable de mis actos y no me culpo por lo que no sale como me gustaría.
De la terapia con Antonio destaco el clima de confianza que consigue crear. Me he sentido muy cómoda contando cómo me sentía en cada momento del proceso. Ir a terapia suponía desenredar el nudo de pensamientos que tenía en la cabeza. Además, la forma de emplear el método que sigue Antonio ha sido fácil de entender y de aplicar en mi día a día.
Yo recomendaría la terapia con Antonio. No solo ha mejorado mi calidad de vida sino también la de los que me rodean. Ahora realmente vivo mi vida.
María, 42 años
Antonio es una de las personas más importante de mi vida…
Todo comenzó él día que mi amiga y compañera suya me pidió que confiara en ella para ayudarme, yo confié y me preparó una cita con Antonio. Mi reacción no fue buena, imagino que por el estado de nervios que tenia y le dije que nooo, que con un hombre no, que ilusa fui, cuanto miedo por todo… ella insistió y yo cedí, bendito el día que lo conocí.
Llegué a consulta mal, la ansiedad me dominaba, hasta el punto que yo había desaparecido por completo, me había perdido en un mundo de miedos, inseguridades, llantos, apatía y muchas cosas más que no entendía.
Iba por primera vez a un psicólogo y me sorprendió su naturalidad, cercanía, buen humor, implicación, interés y muchas cosas más.
Siempre imaginé que asistir a consulta sería algo más frío, estresante, difícil de digerir…
Me enseñó las armas para combatir mis malos hábitos, no fue en un día, ni en dos, no fue fácil, pero entre los dos lo conseguimos. Estoy muy orgullosa por ello.
Aún convivo con la ansiedad, pero ahora se detectarla rápido, busco la amenaza que me lo provoca y poder gestionarla lo antes posible. A veces desaparece por completo, otras tarda un poco, pero alucino cuando me veo en una situación de estas como consigo gestionarlo, aún no me lo creo.
Tengo a Antonio muy presente, recuerdo sus palabras como si fuese hoy mismo.
Mi gente sabe lo importante que ha sido en mi vida y le llaman “Tu amigo Antonio”.
Lo he recomendado a muchos amigos, conocidos, después estos a otras personas más y todos han tenido la misma buena experiencia que yo… ánimo a todo el que esté en un mar de dudas que de el paso, no se arrepentirán.
Antonio bendita la hora en la que te conocí.
Amanda 27 años
Yo tenía muchos problemas de ansiedad, no sabía gestionar lo que me pasaba, no tenía ilusión por nada. Tenía miedo, miedo de lo que pasaría, del que dirán, pero sobre todo tenía miedo por hacer las cosas mal.
Un amigo me recomendó asistir a Antonio, en la terapia con él me sentía muy tranquila y veía las cosas de otra manera, estaba tan, tan a gusto, que la hora se me pasaba volando, era como si estuviera hablando con un amigo, da esa confianza y esa paz…
Antonio me ha hecho ver la vida de otra manera, me ha ayudado muchísimo, me ha entendido. Estoy muy agradecida a Antonio, de verdad.
He recomendado y recomendaría siempre a Antonio porque sé que a las personas que he recomendado les va a venir muy bien y me van a dar la razón.
Juanra Matín,39 años,
El que era mi marido en aquel momento fue la persona que me recomendó acudir a la consulta de Antonio, él llevaba un tiempo acudiendo y le estaba yendo bien.
El motivo por el que fui a verlo fue la situación que teníamos en casa, al haber acogido a mis tres sobrinos, que derivó después en una ruptura de la relación sentimental y la gestión de la nueva situación familiar.
Yo aquí diferenciaría dos puntos. Por un lado, al comienzo de la terapia, donde me sentía agobiado y sobrepasado por la situación nueva en casa con los tres niños, y, en segundo lugar, cuando llegó la ruptura sentimental y todo lo que vino después. En ese momento me sentía hundido, perdido, sobrepasado por todo lo que estaba pasando, desorientado, abrumado y muy atenazado por el miedo.
Al finalizar la terapia me he sentido pleno, feliz y renovado, muy consciente de mi valía personal, incluso empoderado en lo emocional.
De las sesiones con Antonio destaco la capacidad de adaptación de la terapia a las circunstancias y a mi situación conforme esta se iba modificando. Comencé la terapia por unos motivos, a los que luego se añadieron otros que empeoraron mi situación emocional drásticamente. Al ocurrir todo de forma paralela, la terapia me ayudó a gestionar mejor la situación.
Por lo demás, las ideas y técnicas aprendidas son claras y prácticas y la frecuencia de la terapia, adaptada al momento emocional en el que uno se encuentre. Destaco además la continua reiteración en los mensajes, lo que me ayudó a consolidar mejor nuevas rutinas de gestión mental y emocional.
E.B.E., 42 años
La primera vez que acudí a su consulta fue a través una amiga, hace más de una década. Yo estaba depresiva y ella ya estaba viendo a Antonio Navarro y pensó que me ayudaría hablar con un profesional. Es la primera vez que fui a terapia y es una de las mejores decisiones que he tomado. En enero de 2021 después de tener COVID por primera vez y tras la pandemia volví a sentirme algo depresiva. Ya no era como la primera vez, Antonio ya me había enseñado cómo hacer frente a mis pensamientos depresivos, tenía las herramientas para trabajar contra mi tristeza, el estrés, mi perfeccionismo y la depresión. Esta segunda vez, no he empezado desde cero, claro, lo que él te enseña no se te olvida en la vida. Sin embargo, debido a mis circunstancias familiares, el agotamiento de la pandemia… necesité volver a verle porque estaba sobrepasada, agotada física y emocionalmente, perdida, dudaba de mi relación, triste, y sobre todo muy cansada.
Ahora estoy más tranquila y feliz, sigo estresada por mis circunstancias familiares, pero ya me tomo las cosas de otra manera. Antonio te ayuda a cambiar el color del cristal con el que miras tu realidad. Cuando termina la terapia te das cuenta de que las circunstancias no han cambiado, pero sí la forma con la que observas tu vida. Lo que cambia es lo que te dices a ti misma cada día… Juntos trabajamos por cambiar el acoso y derribo de pensamientos negativos con los que te bombardeas desde que te levantas hasta que te acuestas. Te ayuda a ver las cosas con perspectiva, a cuidarte, respetarte, comprenderte… y eso te ayuda a ser más feliz y hacer más feliz a los que te rodean. Estás más calmada, más en paz contigo misma y con tu familia. Te ayuda a que pongas el acento en aquello que te hace feliz y que por las circunstancias del día a día cuando estás estresada no eres capaz de ver.
He recomendado a Antonio a amigos y familiares y lo seguiré haciendo. Es un gran profesional y una gran persona. Su empatía y amabilidad hacen que te sientas cómoda desde el primer día.
Rufino, 39 años
Mi pareja me recomendó que acudiera a la consulta de Antonio porque a ella le ayudó a superar situaciones con las que había cargado desde que era pequeña. Aprendió a afrontarlas, entenderlas y obtener herramientas hasta superarlas yendo a su consulta. La realidad de ese cambio me convenció para acudir a él.
Antes de ir a ver a Antonio me encontraba muy estresado con mi trabajo, lo cual mantenido en el tiempo me llevó a tener una sensación de tristeza profunda, de ira, de no tener control sobre mis emociones. Y todo esto me generaba un sufrimiento que estaba afectando al resto de aspectos de mi vida personal.
Tras la terapia con Antonio me siento más sereno y sosegado. Me he quitado mucha presión mental y ahora entiendo mejor mis procesos mentales. Ahora tengo un mayor control sobre mis pensamientos y emociones y, además, gestiono mucho mejor las situaciones de todo tipo, no solo las laborales, a las que antes evitaba enfrentarme o no sabía cómo afrontar o gestionar de forma sana. He recuperado mi bienestar mental y emocional.
Yo destacaría de la terapia con Antonio, su capacidad profesional para localizar, enfocar y tratar el problema. La claridad y sinceridad con la que me ha tratado y por supuesto, su empatía. Gracia a Antonio, he aprendido habilidades que me permiten afrontar situaciones que antes evitaba. He aprendido asertividad. He adquirido muchas herramientas con las que afrontar situaciones que forman parte de la vida, no solo situaciones de estrés laboral.
Yo recomendaría a Antonio sin dudarlo, porque la terapia funciona tal y como he comprobado por mí mismo. Me ha ayudado a mejorar, crecer y volver a sentirme bien. Estoy convencido de que puede servir a toda aquella persona que acuda a la consulta de Antonio.
J.F.C. 44 años
Tras terminar una relación de pareja muy larga y con grandes problemas de autoestima me sentía perdido y con muchísima ansiedad. Fue entonces cuando mi hermana me recomendó acudir a Antonio.
A lo largo de la terapia he aprendido a estar solo y a manejar los pensamientos en mi propio beneficio y salud. Ahora estoy estupendamente y cada día me encuentro mejor.
Me he sentido muy a gusto durante y después de cada sesión, por supuesto yo se lo recomiendo a todo aquél que lo esté pasando mal psicológicamente puesto que la terapia con Antonio ha sido rápida y certera.
C.V.F. 42 años
Me encontraba bastante decaída, y un familiar que había oído muy buenas referencias sobre Antonio, me recomendó ir a él.
Había dado a luz (un bebe bastante deseado) pero nada salió como una había imaginado. El parto mal, la recuperación peor y mi vida cambió. A todo esto, hay que sumarle la pandemia, con lo que todo lo veía bastante negro, lloraba, me sentía triste y no me gustaba nada en lo que se había transformado mi vida. Todo ello me ahogaba, ya no disfrutaba de mi familia, me enfadaba constantemente. No era feliz
Después de la terapia con Antonio, vuelvo a ser la de siempre, pero puedo decir que incluso mejor, porque algunos problemas que formaban parte de mi vida los estoy corrigiendo y hacen que todo sea diferente, más maduro y sosegado. Yo era una persona que intentaba tenerlo todo bajo control y si no lo conseguía me desbordaba. Ahora estoy abierta a que puedan aparecer imprevistos y no tener que controlarlo todo. Disfruto más de las cosas.
Cuando fui el primer día, iba mal (por eso iba), iba con mucha tensión porque abrir tu corazón a una persona que nunca has visto para buscar ayuda no es nada fácil. Pero tengo que decir que ya desde el primer día de terapia me sentí acogida, comprendida, escuchada, Todo fluía con naturalidad. Para mí lo más importante fue que sentí que con su ayuda todo iba a ir a mejor.
Yo recomendaría a Antonio sin dudarlo a alguien que yo quiera y quiera el bien para esa persona.
V.R.D, 35 años.
Conocí a Antonio porque me lo recomendó una antigua amiga mía. Fue tras una ruptura sentimental, en un momento en el que vivía en un estado constante de ansiedad. No podía comer, ni dormir, ni hacer una vida normal.
Desde que tengo recuerdos, siempre había vivido con mucha ansiedad: los exámenes, el trabajo, las relaciones… Nunca creía que hacía las cosas bien.
Después de la terapia mi vida cambió radicalmente. Antonio me enseñó a cambiar mis pensamientos y a trabajar con mi perfeccionismo, a ver que entre el blanco y el negro hay una amplia gama de grises. Comprendí el significado de mi ansiedad y aprendí herramientas para eliminarla. Podría decir que después de la terapia con Antonio soy una persona nueva.
Una amiga mía fue a terapia con él después porque yo se lo recomendé, y a ella también la ha ayudado mucho.
Marta 35 años
Tras un problema de salud repentino, empecé a tener miedo a la enfermedad y a la muerte. Me sentía nerviosa, con taquicardias, con poca vitalidad y mal humorada. Empecé a tener poca tolerancia al estrés y a tener miedo a estar sola con mis hijas. Acudí en varias ocasiones a urgencias, todo estaba bien.
Era consciente que la situación vivida me tenía paralizada, en shock y que así no podía vivir. Sabía que sin ayuda mi mente iba a pasar página, pero no a superar los miedos ni a controlar los síntomas que en cualquier otro momento de mi vida podían florecer. Fue cuando solicite ayuda. Le pedí el contacto de Antonio a mi tío, que había estado en terapia con él.
Después de las sesiones me encontraba liberada, relajada y segura de mí misma. Antonio no solo me ha ayudado a superar mis miedos, sino que también me ha ayudado a conocerme, aceptarme, a ser más permisiva conmigo misma. Me ayudó también a descubrir como sucesos pasados pueden seguir afectando a nuestras vidas sin darnos cuenta cuando estos no han sido resueltos o superados.
Lo que más me gusto de él es su forma de acogerme, recuerdo que fue de forma sencilla, agradable, como si lo conociese de toda la vida. Estoy muy agradecida por su dedicación y esfuerzo, estoy super contenta de haberle conocido y de haberme puesto en sus manos.
B.C.S. 36 años
Fui a ver a Antonio porque me lo recomendó un buen amigo. Antes de la terapia estaba pasando por un mal momento, me sentía sola y deprimida. Estaba muy cansada y aburrida de todo.
Ahora, tras la terapia con Antonio soy una persona diferente, soy una persona que lucha por sí misma, con mucha fuerza e ilusión. Todo ha sido gracias a Antonio, me siento muy agradecida a él.
Antonio es un gran guía emocional, se centra en lo verdaderamente importante y hace que veas las cosas con mas claridad.
Yo recomiendo a Antonio por dónde voy. Me siento muy agradecida por todo lo que me ha enseñado y ayudado. Está siempre ahí, siento que tengo una ayuda extra.
Fátima Hernandez, 40 años
Mi hermano me vio muy mal y dijo que así no podía seguir, que tenía que hacer algo. Me sentía perdida, sobrecargada, enfadada, culpable y no sabía cómo gestionar todo lo que había ocurrido. Estaba en un hoyo y no sabía cómo salir. Me recomendó ir a la consulta de Antonio, ya que su novia, había sido paciente suya y estaba muy contenta por cómo le había ido la terapia.
Después de la terapia con Antonio, veo las cosas mucho más claras, ya no me siento culpable de ciertas cosas, y aunque he vuelto a tener otra experiencia muy dolorosa y traumática, he sido capaz de gestionar lo que me ha pasado y también mis emociones.
He aprendido a perdonarme si me equivoco, cosa que era prácticamente imposible en mí antes de la terapia.
He aprendido también a delegar, con muuuuucho esfuerzo, pero he visto, que tiene sus ventajas. Intento no adelantar acontecimientos, y si lo hago, yo misma me digo que nadie sabe lo que va a ocurrir en el futuro, por lo que también me siento más relajada.
He aprendido a valorarme, que, aunque tengo cosas no tan buenas, o hago ciertas cosas no tan bien, tengo otras muchas cosas que sí que son estupendas, o cosas que sí que hago estupendamente. En consecuencia, mi autoestima también ha mejorado. Aunque evidentemente, de vez en cuando hay algún día, que todo esto se va al traste, pero ahora tengo herramientas suficientes para mejorar ese día de bajón, o incluso esa mala racha.
Acudir por primera vez a un psicólogo puede resultar bastante violento, en cambio Antonio, es capaz de transmitir mucha cercanía y familiaridad, lo que hace que no te sientas «rara» contándole tus intimidades a un desconocido.
Si te sientes mal emocionalmente, yo sin duda alguna te recomendaría a Antonio. Me encanta su cercanía y a mí me ha sido de una ayuda enorme
Javier Mateos , 35 años
Antonio y yo nos conocimos tras la recomendación de un buen amigo mío y paciente suyo, que al pasar por distintos profesionales dio con Antonio y le fue tan bien que no dudó en recomendármelo a mí también, “Te habla tan natural, de tú a tú y de manera tan sencilla, que rápidamente aprendes e interiorizas lo que te enseña en terapia”, esas fueron las palabras de este amigo mío. Con lo cual acepté su recomendación y conocí a Antonio.
¿Un tío funcionario de la administración, la panacea para muchos, deja su plaza y se hace psicólogo? No entiendo nada…después de conocerlo e iniciar terapia con él, encontré la respuesta: VOCACIÓN.
De pronto un día la mochila donde vas metiendo piedritas a lo largo de la vida se convierte en una mochila llena de piedras, creedme unas cuantas piedras en una mochila no pesan, pero una mochila entera llena de piedras pesa, y mucho.
De repente un día me despierto, y algo raro me estaba pasando, no sabía el que, pero algo me pasaba, no era yo, me sentía una persona diferente con inseguridades, miedos, obsesiones y todo ello te lleva también a la tristeza. Un círculo vicioso que de repente un día entras y se cierran las puertas del mundo, crees que de ahí no vas a salir, así fue como yo conocí la ansiedad.
Empiezo a verme en sesiones con Antonio, desde el primer día que salgo de allí ya salgo alentado, no curado pero las puertas que conducían a la salida parece que se abren poco a poco y empieza a verse la luz de nuevo, la verdad, espero impaciente la próxima sesión.
Es verdad, como comprende y me describe lo que pienso, lo que siento, que fácil me lo explica, que capacidad tiene para que quien esté de frente a él comprenda todo lo que le pasa con facilidad, me decía yo.
Fuimos avanzando en sesiones a lo largo de un tiempo, cada vez eran más esporádicas pues con las herramientas y aprendizajes que te inculcaba Antonio ya era capaz de “quitarle los ruedines a la bicicleta de mi mente e ir manteniendo el equilibrio por mí mismo”.
Te recomiendo que, si tienes un problema como el mío, no dudes en visitar a Antonio. De entrada, te enseñará que la ansiedad no es tan mala como parece o como puedan decirte. Hoy en día sigo padeciéndola, pero gracias a lo aprendido con Antonio soy capaz de controlarla por mí mismo. Después de llegar a controlar la ansiedad, te cambiará la vida. Después de todo es una alarma que una vez la entiendas y controles, cambiarás a mejor en todos los aspectos, créeme.»
MGS 42 años
Acudí a la consulta de Antonio aconsejada por una buena amiga. Hace un año que me puse en contacto con él, creo que ha sido una de las mejores decisiones que he podido tomar.
En mi caso, la angustia, la pena, la apatía y el desánimo, provocado por un cúmulo de circunstancias personales, se habían apoderado de mí.
Desde que acudo a la consulta soy otra persona.
Por supuesto, he aconsejado a amigos, familiares y conocidos para que acudan a él.
¡Antonio es un gran profesional! Estoy encantadísima de haberle encontrado.
Estoy muy, muy agradecida.
C.P.V. 38 años
Me recomendó a Antonio la doctora del Centro de Salud debido a un cuadro de gran ansiedad y depresión. Llegué a él con el ánimo muy bajo y con muchas dudas, temores y desconfianza.
Poco a poco, sesión tras sesión, esos miedos y desconfianza se fueron y fui recuperando mi autoestima. Es un psicólogo cercano en lo personal y con gran profesionalidad. Analiza cuáles son tus ideas erróneas para luego corregirlas. Y todo ello a base de mucho diálogo y con material complementario que él mismo te aporta. Con él estoy aprendiendo a relativizar las cosas y ver todo con más optimismo. Para mí se ha convertido en un apoyo fundamental. Aún sigo aprendiendo, pero ya sé cuál es el camino. Recomiendo a Antonio a todo el mundo que precise de apoyo psicológico. Es un psicólogo muy cercano y profesional.
Fernando Trejo, 35 años
Mi hermana me recomendó que fuera a Antonio. Yo tenía un gravísimo problema familiar, me encontraba muy mal. Conforme iba avanzando la terapia me iba encontrando cada vez mejor, hasta que al final estaba perfectamente.
He recomendado a muchas personas a que fueran a ver a Antonio. Considero muy importante la ayuda de profesionales de esta magnitud, como es Antonio Navarro. Creo que la ayuda de un buen profesional es muy necesaria para la sociedad y para solucionar problemas de verdad que a veces ocurren en la vida.
Fran, 49 años
Me recomendó a Antonio la que era en ese momento mi amante. El motivo de asistir a consulta con él, fue afrontar una posible separación de la que era mi pareja en ese momento. Estaba muy indeciso, inseguro y en muchos momentos con ansiedad ante la posibilidad de separarme de mi pareja y tener que afrontar un gran cambio en mi vida con el miedo que eso puede suponer. Conseguí separarme y posteriormente me ayudó para tratar la relación con mi nueva pareja. Esta nueva relación resultó ser muy complicada y yo no sabía manejar mis emociones ni las situaciones que se daban.
Después de la terapia me sentía mucho mejor, más tranquilo y seguro de mí mismo, sintiéndome más fuerte y pensando más en mi propio bienestar.
Por supuesto luego he recomendado a Antonio a varias personas y algunas han ido a sus terapias, mostrándome éstas posteriormente lo satisfechas que se habían sentido con las mismas.
Antonio me parece una persona clara y directa en cuyas sesiones he aprendido, sobre todo, a tomar decisiones y llevarlas a cabo, procurando aprender a manejar mis emociones con las herramientas y conocimientos que me ha facilitado.
Raúl Gordillo, 36 años
Conocí a Antonio porque me lo recomendó una amiga a la que le había ido muy bien con él.
Antes de ir a consulta me sentía fatal, tenía mucha ansiedad, obsesiones, miedo e impotencia. Durante la terapia empecé a comprender lo que me pasaba y como tenía que aplicar las herramientas aprendidas. Sigo padeciendo ansiedad, pero he aprendido a controlarla y ya sé muy bien lo que me pasa. Es un proceso lento, pero se puede aprender a convivir con ella, ahora puedo hacer vida normal.
En otros muchos casos desaparece por completo, lo sé porque yo he recomendado a mucha gente y a todos les ha ido muy bien con Antonio.
Yo siempre recomiendo a Antonio porque es un profesional magnífico, explica las cosas para que la entiendas perfectamente, sin tantas complicaciones como otros hacen. Es muy campechano, te da mucha confianza y es una excelente persona. Yo he pasado por diversos psicólogos y siempre que me pregunta alguien lo recomiendo.
Ánimo, mucha fuerza, que de todo se sale.
J.M.T. 48 años
Cuando decidí acudir a la consulta de Antonio me encontraba en una situación personal realmente complicada, bloqueado, paralizado, hundido, … sin capacidad de respuesta, me sentía una persona desgraciada con un futuro incierto, o incluso sin futuro, no hacía otra cosa más que preguntar ¿Por qué?, o bien mirar hacía el pasado y tratar de buscar fallos, culpables, errores, etc…, por mi mente solo circulaban las peores ideas y los más enrevesados pensamientos.
Y a pesar de que realmente me sentía mal, y me resultó complicado tomar la decisión de acudir a la consulta, quizás pensara que eso de ir a un psicólogo era para “otros” o quizá el orgullo personal, o quien sabe cualquier otra injustificable razón, fue sin duda alguna la mejor decisión que pude tomar.
Ya en la primera cita, en la que me pude expresar mis sentimientos, miedos, pensamientos, frustraciones, …con total libertad y sinceridad como nunca había sido capaz, sientes que delante de ti hay un profesional que te escuchará y que tratará de ayudarte para que, si tú quieres, puedas superar y salir fortalecido del trance; cuando acabó la misma tuve la sensación de que, aunque no sería fácil, sería posible conseguirlo.
A partir de las primeras sesiones, en las que expresas todo aquello que antes nunca me había atrevido a contar a nadie, Antonio programó un tratamiento que de forma previa a su trabajo me explicó, tanto el método a seguir y los objetivos a alcanzar. En cada una de las distintas sesiones vas viendo cómo te vas encontrando mejor, y sobre todo vas aprendiendo a ser capaz por ti mismo de encontrarte mejor, y efectivamente, tras varias sesiones, en las que Antonio te hace ver que realmente todo lo que te pasa está una tu mente, en tus pensamientos y que tu estado emocional dependerá de lo que seas capaz de pensar y controlar.
Actualmente, y después de acabar las sesiones con Antonio, puedo decir que me encuentro muy bien, y sobre todo que soy capaz de afrontar las mismas situaciones que antes me bloqueaban con mucha más serenidad y tranquilidad, he aprendido a cuidarme y preocuparme más por mí, y eso me permite sentirme mejor conmigo mismo y a su vez, ser mejor con los demás. Cuando hay días, que también los hay, en los que las cosas parecen complicadas actúo como me explico Antonio, cuidando los pensamientos, lo que me ayuda a afrontar dichas situaciones, primero aceptándolas y luego aplicando las herramientas aprendidas.
Personalmente me encuentro mucho mejor, he conseguido cosas que antes me creía incapaz, me gusta aprovechar y disfrutar mi tiempo con cosas gratificantes para mí, lo que supone un mejor estado tanto mental y físico. Cuando las cosas se complican con situaciones personales, laborales, etc… utilizo lo aprendido para afrontarlas con fortaleza y serenidad, de forma que no me afecten ni me causen un innecesario sufrimiento.
Viendo la situación con retrospectiva, llegas a la conclusión de que no podemos evitar ni controlar los sucesos que nos ocurren a lo largo de nuestra vida ya que los mismos son parte inseparable de tu recorrido vital, aprendes a aceptar las cosas tal y como llegan, sin buscar culpables, ni errores pasados, ni cualquier otro tipo de pensamientos que no te ayudan en nada o te generan sufrimiento, utilizándolas para aprender y mejorar tu actitud ante dichas situaciones, lo que te lleva a alcanzar un mayor bienestar emocional contigo y a su vez ser mejor con los demás, y sobre todo tengo claro, que si no soy capaz de superar alguna situación, recurriré a un profesional.
E.M.C. 59 años
El motivo de acudir a la consulta de Antonio fue por mediación de mi hija, que le conocía personalmente y además en aquel tiempo asistió a una conferencia suya que trataba sobre el «estrés laboral «. Yo llevaba un tiempo con muchos problemas de estrés en el trabajo (soy trabajador autónomo y tengo un pequeño negocio) ya que me había absorbido todo mi tiempo y la situación era insostenible. Fue cuando mi hija me habló de la conveniencia de acudir a un psicólogo, y lógicamente no tuvo ninguna duda en ponerme en sus manos. Antes de asistir a la terapia con Antonio, llevaba un tiempo (unos seis meses ) que no me sentía bien, me notaba muy estresado y tenía síntomas de carácter físico. Dormía pocas horas y me solía despertar en intervalos de una hora, tenía sensación de angustia, taquicardia, y lo más molesto de todo, tenía mareos. Era horrible, notaba como una inestabilidad al caminar. Todo el día desde que me levantaba, los mareos no paraban. Perdía la estabilidad de tal forma que, parecía que en cualquier momento me iba a desmayar.
Temía ir a determinados sitios, a conducir, etc., temía que me ocurriera algo. Todo ésto, en definitiva, me impedía hacer una vida normal. Estaba preocupadisimo por mi situación y notaba que cuanto más me preocupaba más intensos eran los síntomas, y cuanto más intensos eran los síntomas más me preocupaba, estaba sumido en una espiral peligrosa. Y una noche exploté, me paralicé completamente, me encontraba bloqueado, muy mareado, y notaba muy fuerte los latidos del corazón, pensé que sufría un infarto y casi llegué a temer por mi vida. Decido entonces ir al hospital, ingreso por urgencias, y después de permanecer allí durante dos horas y hacerme determinadas pruebas, descartaron absolutamente cualquier tipo de enfermedad, y me diagnosticaron un ataque de ansiedad severo, me suministraron ansiolíticos , y me recomendaron acudir a un psicólogo porque aunque los fármacos eran necesarios en ese momento, no era la solución de futuro a mi problema, la solución claramente estaba y dependía de mí.
Bueno, tengo que reconocer que en un principio era un poco escéptico a visitar al psicólogo, quizás porque creo que como a mucha gente les pasa, consideramos que solos somos capaces de salir de esa situación. Es verdad que en mi caso yo tenía muy claro, que todo mi mal se debía al estrés y la ansiedad que me generaban tantas horas de rutina, trabajo, preocupaciones del negocio, etc. Sin embargo, aunque conocía las causas que me generaban dichos problemas era incapaz por sí solo, de encontrar la solución y salir de esa situación. Estaba claro entonces que necesitaba la ayuda de un profesional y mi mejor elección fue ponerme en manos de Antonio para volver a recuperar lo mejor de mí, y salir de una vez por todas de esta situación. Así fue, y tengo que decir que en los dos primeros meses del año que duró mis sesiones de terapia, fue un cambio brutal lo que noté. Me propuse poner todo lo que estuviera de mi parte, me encontraba muy a gusto en las sesiones de terapia con Antonio y puse mucho interés en leerme todos los textos y hacer todos los ejercicios que él me facilitaba, y poco a poco fui notando un cambio exagerado. Tuve que hacer cambios en mi vida que antes de esto jamás hubiera pensado que llegaría a hacer, sobre todo trabajando mucho el pensamiento para poder rectificar conductas inapropiadas, todo esto es verdad que está en ti mismo, pero es fundamental la herramienta de la que te dota el psicólogo para salir de todo esto, y realizarte como persona para que en el futuro no vuelvas a caer en esta situación.
Por tanto, creo que se entiende, por lo que he narrado, que siempre que tenga la oportunidad de hablar de estos temas con gente de mi entorno, no dudaré en recomendar la ayuda psicológica de Antonio Navarro, porque creo que Antonio ya era psicólogo antes de estudiar la carrera de psicología, es un gran profesional y mejor persona.
J.B.G., 33 años
Conocí a Antonio porque mi mujer ya había estado antes que yo, pero además tenía más recomendaciones de amigos muy cercanos, que ya eran pacientes de él.
Antes de la terapia me sentía muy angustiado, muy pasivo y con bastante falta de interés por lo que hasta ahora había sido el motor que me movía.
Rápidamente empecé a notar los cambios en mi actitud y en mi comportamiento, pero lo que antes noté fue el cambio en mi manera de pensar. Recuperé mi normalidad y el descanso nocturno empezaba a ser efectivo. Antes me levantaba sobresaltado o muchas ocasiones no conseguía dormir.
Recomiendo a Antonio a todas las personas que no se encuentran bien con ellas mismas, da igual lo que sea que sientan o el motivo que le haga sentir así. Después de conocer a Antonio, pienso que todo el mundo necesita un «terapeuta” de confianza, que le aporte las herramientas necesarias para poder alcanzar esa sensación de paz y felicidad que todos merecemos.
Daniel, 40 años
Una amiga me recomendó acudir a Antonio tras su buena experiencia con la terapia con él.
Acudí a él tras una experiencia laboral muy dura. Me sentía inútil, sobrepasado por las circunstancias, con muchos pensamientos negativos, con poca fuerza y con muy poca confianza en mi mismo. Tras la terapia con Antonio, descubrí nuevas estrategias para gestionar mis emociones; me proporcionó herramientas con las que he podido desenvolverme yo solo desde entonces. Recuerdo sus sesiones con muchísimo cariño y agradecimiento.
Desde entonces, he recomendado a Antonio a varias personas y seguiré recomendandolo sin duda, porque creo que es un gran profesional, que sabe muy bien lo que hace, que muestra un gran respeto por sus pacientes y que dedica mucho tiempo a preparar sus sesiones. Además, no dudaré en pedirle ayuda de nuevo si alguna vez lo necesito.
Te estoy muy agradecido, Antonio.