Testimonios - Antonio Navarro Psicólogos %
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Testimonios

Aquí podrás encontrar las experiencias de las personas a las que he ayudado

Conocí a Antonio porque me lo recomendó una amiga que es psiquiatra a través de una compañera suya del hospital.

 

Antes de empezar la terapia con Antonio estaba bajo cero, en números rojos, suspenso total. Estaba contra la pared, sin poder tirar hacia delante y solo yendo para atrás, dándome contra un muro. Estaba sin ninguna otra opción y sin salida. No veía otros caminos, era todo negro. Tenía la sensación de hacerlo todo mal, de haberlo hecho todo mal. Me sentía muy culpable por todo lo que me había sucedido y solo quería dejar de existir. No sabía cuál era mi función en esta vida, no me sentía útil, ni capaz, ni valorada. Y mi preocupación por el futuro me asfixiaba, no me dejaba respirar, ni vivir, ni disfrutar. No salía apenas, no disfrutaba con nada, no tenía ganas de levantarme, ni hacer deporte, comía con ansiedad y todos los días eran igual.

 

Tras la terapia con Antonio conseguí ver todo de forma distinta. A partir de ese momento empecé a cambiar los pensamientos, el pasado pasó, el futuro no depende de mí y no soy culpable de las decisiones de los demás. He aprendido a ser consecuente con mis actos, sin llegar a fustigarme por ello. Soy consciente de mí misma, de mi vida, de mi alrededor y de mis actos. He aprendido también que todo es cuestión de actitud ante las acciones externas. Antonio me ha ensañado a educar la mente para una respuesta acorde a los acontecimientos externos que no dependen de mí y no puedo controlar. Educar la mente para no ser “perfecta”, para no autoexigirme, para no intentar nada que no tenga sentido. Si algo no sale como a mí me gustaría, no es un problema y por ello, mi vida deja de tener sentido.

 

La terapia que he realizado con Antonio ha sido la que a mí me ha servido, ha sido la terapia idónea para mi situación.

 

Sin lugar a dudas yo recomendaría a Antonio por los conocimientos y la facilidad que tiene en el desarrollo de la terapia. Desde el primer momento supo cómo ayudarme.

A.G.C. 41 años

Desde que decidí ir al psicólogo, mis padres me hablaron muy bien de una persona que podría ayudarme a superar los miedos que tenía por entonces. Además, mi madre se informó de todo lo bien que le había ido a terceras personas, por lo que decidí probar.

 

Antes de comenzar la terapia con Antonio, no quería tener contacto social con nadie, no quería volver a ejercer de logopeda. Además, me abría poco con mis padres sobre mi estado anímico. Todo lo malo que me pasaba lo atribuía a mí mismo, sin pensar en otros factores. Por último y no menos importante, tenía el amor propio como profesional bastante hundido.

 

Después de la terapia, soy una persona que no tiene miedo a decir lo que piensa, a expresar como me siento. Tengo ganas de crecer como profesional, formarme, dar todo a la gente que tengo a mi cargo. Ya no me castigo a mí mismo con lo que puedan pensar los demás, trato de no darle mucha importancia a las cosas que no dependen de mí y que escapan a mi control. Por último, y no menos importante, soy una persona que ya sabe lo que vale en todos los contextos, no como antes que todo era más una fachada que la realidad.

 

Destacaría de Antonio su cercanía, la implicación por su parte como profesional, los resultados obtenidos, lo bien que sale uno después de las sesiones con él.

 

Yo recomiendo ir a Antonio, ya que un año y medio después soy la misma persona, pero a la vez distinta por lo trabajado en las sesiones con él. De pasar de “no quiero ser nunca más logopeda” a “quiero ser logopeda y sé que soy capaz de ser bueno”.

Jorge Mimbrero Lencero, 24 años

Mi padre conocía a Antonio de hace muchos años, y yo necesitaba un psicólogo con urgencia, así que se acordó de él y le llamó. Él con toda la amabilidad del mundo me consiguió el primer hueco que tenía.

 

Yo tenía un problema desde la niñez, no podía estar en aglomeraciones. A lo largo de mi niñez, adolescencia y primera etapa adulta, la mayoría de las ocasiones que estaba en sitios cerrados o incluso abiertos con mucha gente, me desplomaba, perdiendo el conocimiento. Yo siempre lo he achacado a una fobia, pero cada vez me encontraba peor tras la pérdida de conocimiento. Además, cuando me pasaba con mis amigos de fiesta, todos estaban preocupados por mí, con lo que me causaba mucho agobio y mucho miedo a que me volviera a pasar. Pero a mi entorno familiar, tanto padres como pareja, les preocupaba cada vez más, y en las últimas ferias de mi ciudad me volvió a ocurrir y mi padre me dijo que no podía seguir así, que tenía que ir ya al psicólogo, y fue la mejor decisión que he tomado en mi vida.

 

Este era mi problema fundamental, pero no el único. Me consideraba una persona muy “preocupona”, me preocupaba cuando notaba raro a mis padres por teléfono, cuando discutían, cuando veía a mi pareja infeliz, mi futuro, todo a mi alrededor, no agradar lo suficiente a las personas que me rodeaban, siempre necesitaba ser perfecta en todo, en las relaciones personales y profesionales. Antonio detecto rápidamente mi perfeccionismo y autoexigencia. A esto le sumamos el no poder gestionar los problemas por ínfimos que fuesen, todo se me hacía un mundo. Además, no era capaz de desahogarme con nadie por no querer preocupar a los demás con mis problemas. Esto hacía que yo siempre estuviese bien para el resto de la gente, aunque nunca era realmente verdad.

 

Pero apareció Antonio en mi vida y fue lo mejor que me pasó, con el sí me desahogaba, él no me iba a juzgar. Yo soy una persona muy vergonzosa, más bien, era, y la primera vez que llegué tenía miedo, incertidumbre, pero Antonio es una persona maravillosa, que consigue que te abras, te pregunta, es simpático, empatiza contigo, y todo esto hace que sientas confianza para seguir hablando, y a los diez minutos de empezar la primera sesión ya me sentí segura para poder contarle todos mis problemas.

 

Tras varias sesiones, no muchas la verdad, conseguí solucionar el mayor de mis problemas, con las técnicas que el me proporcionó ya no me desplomaba en sitios con acumulación de gente y cada vez que lo conseguía era un logro y me sentía muy feliz, pero sobre todo muy orgullosa de mí misma.

 

Pero como antes dije esto no era todo, y desde que empecé mi terapia con Antonio cambié totalmente mi forma de ser, ahora ya se gestionar los problemas y por fin entiendo que somos humanos y todos nos podemos equivocar y que no siempre se puede ser perfecto. A esto le añadimos, que gracias a él lucho cada día por conseguir mi sueño de ser abogada, que tan complicado es al principio, pero él me ha ayudado a conseguir entender que es una carrera de fondo y que hay que luchar que las cosas no vienen de un día para otro sin esfuerzo.

 

Y estos son solo unos ejemplos de todo lo que me ha ayudado Antonio, no puedo estar más agradecida, de verdad.

 

Siendo sincera destaco la forma de actuar de Antonio, su forma de ser, como empatiza contigo, como explica las cosas para que las entiendas, por ejemplo, su forma de explicarme que es la ansiedad. Porque lo principal es entender lo que te pasa para poder remediarlo. Otra cosa que me ha gustado y servido mucho, son todas las lecturas que proporciona, a mí me encanta leer y esto hacía aún más amena la terapia.

Sin dudarlo, yo recomendaría a Antonio, porque tiene conocimientos, porque empatiza contigo, porque tiene técnicas que funcionan. Y por supuesto, porque conmigo ha conseguido solucionar mis problemas y no solo el único que pensaba que tenía. A esto me gustaría añadir, que como bien me dijo en la última consulta, ahora sé solucionar los problemas sola y mi última opción tiene que ser ir a verle, por mucha pena que me dé. Esta frase denota totalmente su profesionalidad.

Cristina Pérez Molina, 26 años

Conocí a Antonio porque me lo recomendó una amiga que fue su paciente anteriormente.

Antes de asistir a terapia sentía mucha ansiedad, me sentía incapaz para dormir y para controlar determinadas emociones. Además, tenía muchísimo nerviosismo.

 

En el trascurso de la terapia con Antonio me he ido encontrando mucho más tranquila porque me ha dado herramientas para poder pasar los momentos de crisis. Ahora, sobre todo, soy consciente de las emociones y de mi capacidad para cambiar determinados sentimientos. Pero lo más importante de todo este tiempo en terapia con Antonio es que he aprendido en qué consiste la ansiedad y cómo funciona.

 

Creo que todos deberíamos pasar por terapia alguna vez en la vida, aprenderíamos mucho sobre cómo funcionan nuestras emociones y eso nos ayudaría mucho a sentirnos mejor.

 

Estoy muy agradecida a Antonio y si tuviera que recomendarlo, por supuesto que lo haría y de hecho creo que lo haré.

Alicia, 45 años.

Conocí a Antonio a través de un familiar que le había ido muy bien con él. En esos momentos me sentía perdido, temeroso del futuro que me esperaba. Me consolaba con alcohol y, no era yo en ningún momento.

 

Tras la terapia con Antonio, me siento aliviado, puesto que mi situación mejoró, pero sobre todo me siento seguro de que puedo mejorar aún más mi situación personal. Las sesiones eran muy prácticas, he recibido muchos instrumentos para mejorar y los utilizo a diario.

 

Si tuviera que recomendar a Antonio, no lo dudaría, pues a mí me ha ido muy bien. Es una inversión rentable.

J.L.P., 45 años

Antes de ir a terapia me sentía con mucho miedo y quizás algo desprotegida y descuidada por mí misma. Me autoconvencía de que no lo necesitaba, pero en algún momento tenía que lanzarme al vacío y arriesgar. Como mi madre estuvo en terapia con Antonio un año antes que yo, cuando busqué opciones me pareció la mejor opción, ya que ella conocía el funcionamiento de esta. Después de cada sesión con Antonio era una persona nueva, ya que, me desahogaba y sentía el apoyo de un buen profesional, cada día era un paso más hacia adelante. Después de acabar la terapia ya me siento más segura conmigo misma y orgullosa de todo el camino recorrido. Gracias a mí esfuerzo y a la ayuda de Antonio soy la persona que soy ahora. Actualmente veo ir al psicólogo como algo normal, antes me daba miedo enfrentarme a ello. Puede que nos asuste tanto ir al psicólogo por la connotación que lleva el hecho de ir a uno. Además, le tenemos miedo a lo desconocido, pero el trato ha sido excelente. Lo que más me ha gustado, es que, al principio de la terapia, Antonio me mostró cuál era mi problema y cómo lo íbamos a resolver. El tomar conciencia de ello me animó aún más a llevar a cabo todo el proceso. Por supuesto recomendaría a Antonio a todas las personas que necesiten ayuda. De hecho, llevo haciéndolo desde que comencé. En mi opinión, lo más importante en terapia es transmitir seguridad y ser cercano con los pacientes, y eso con Antonio, está asegurado.

Victoria, 23 años.

Conocí a Antonio porque me lo recomendó una amiga de mi hermana.  Había ido a otra psicóloga, pero no estaba muy convencida y al hablarme de él decidí llamarlo y aunque tuve que esperar para la primera sesión, luego mereció la pena. 

 

Antes de ir a terapia, me sentía perdida, con miedo a tener una enfermedad, no entendía qué me estaba pasando. Tenía ansiedad y no sabía muy bien por qué ni que era eso. Antonio me ayudó a entenderla y a dejar poco a poco de tenerle miedo.

 

En la primera sesión, ya me sentí como si lo conociera de toda la vida, y en las siguientes sesiones cada vez me iba sintiendo mejor, entendiendo poco a poco lo que era la ansiedad y aprendiendo a luchar contra ella, que, aunque al principio es muy difícil y parece que no, se acaba consiguiendo.

 

Destacaría el trato cercano de Antonio, su ayuda a entender lo que es la ansiedad, a conocerla y saber enfrentarme a ella.

 

Siempre recomendaría a cualquier amigo o familiar que sufra ansiedad que vaya a Antonio, porque tiene un trato familiar y cercano, por sus conocimientos acerca de la ansiedad y porque gracias a él, he vuelto a ser la de antes, siempre le estaré agradecida.

MMG, 45 años

Conocí a Antonio porque estuve realizando una búsqueda por internet y pidiendo información en varios lugares. Me decidí a empezar mi tratamiento con él y no en otro sitio, por lo que vi en la web y porque la contestación a mis preguntas fue rápida y personal. Busqué ayuda psicológica porque me sentía bloqueado y en un punto muerto. Estaba en un bucle del que realmente no sabía muy bien cómo salir por mí mismo. Haciendo un símil informático, me
había quedado un poco colgado. Tras la terapia con Antonio siento que puedo seguir avanzado y que poseo las herramientas necesarias para ello. Además, con las estrategias aprendidas, me siento que he sido guiado en el camino para encontrar la solución y la salida por mí mismo.
Lo que más me gustó de Antonio fue la atención cercana y personalizada, me sentí siempre cómodo desde el primer momento. Tengo claro que lo recomendaría sin dudarlo. Creo que, si ha podido trabajar conmigo y ayudarme, puede hacerlo con cualquiera. Soy una persona cabezona y muy convencida de sus pilares en muchas ocasiones. Cambiarme la perspectiva y hacerme cambiar de idea no es precisamente fácil, incluso, cuando sé que no llevo
razón, y él lo ha conseguido. Todo eso habla mucho de la gran capacidad profesional que he visto y de la calidad de la persona con la que me he topado.

Benjamin, 37 años

Antes de ir a ver a Antonio me sentía con mucho miedo a lo que pudiera venir, tenía miedo al fracaso, estaba indeciso en todas las decisiones que tenía que tomar en mi día a día, sin ambición, sin motivación para trabajar. Me sentía triste al verme en esa situación, sabiendo que yo no era así. Un amigo me recomendó que fuese a ver a Antonio.
Después de la terapia con Antonio, soy otra vez la persona que era, incluso me atrevería a decir que en algunos aspectos, como puede ser la toma de decisiones, me veo más seguro de mí mismo a la hora de decidir algo.
De la terapia recibida lo que destacaría, sobre todo, es el trato y la confianza depositada en mí, en estar seguro de que podía volver a ser como antes o mejor si cabe.
Sin duda recomendaría a otra persona que fuese a ver a Antonio, sobre todo por el trato recibido y por todo lo que he conseguido con él.

F.M.M. 33 años años

Conocí a Antonio porque me lo recomendó una amiga de mi hermana. Había ido a otra psicóloga, pero no estaba muy convencida y al hablarme de él decidí llamarlo y aunque tuve que esperar para la primera sesión luego mereció la pena.

Antes de ir a terapia, me sentía perdida, con miedo a tener una enfermedad, no entendía que me estaba pasando. Tenía ansiedad y no sabía muy bien porqué ni que era eso. Antonio me ayudó a entenderla y a dejar poco a poco de tenerle miedo.

En la primera sesión, ya me sentí como si lo conociera de toda la vida, y en las siguientes sesiones cada vez me iba sintiendo mejor, entendiendo poco a poco lo que era la ansiedad y aprendiendo a luchar contra ella, que, aunque al principio es muy difícil y parece que no, se acaba consiguiendo.

Destacaría el trato cercano de Antonio, su ayuda a entender lo que es la ansiedad, a conocerla y saber enfrentarme a ella.

Siempre recomendaría a cualquier amigo o familiar que sufra ansiedad que vaya a Antonio, porque tiene un trato familiar y cercano, por sus conocimientos acerca de la ansiedad y porque gracias a él, he vuelto a ser la de antes, siempre le estaré agradecida.

V.M.G, 39 años

Yo fui a la consulta de Antonio porque una amiga íntima estaba muy mal, se encontraba fatal y decidió asistir a un psicólogo. Al encontrarme con ella al cabo de un tiempo la encontré mucho mejor y me comentó que iba a ver a Antonio y así fue ella la que me recomendó su consulta.

Antes de ir a terapia me sentía enferma, creía que estaba mala, que me iba a morir de un infarto o algo parecido. Tenía tanto miedo que no podía salir de casa sin que me diera una diarrea, me faltara la respiración, me sintiera el corazón acelerado… Solo salía para ir a trabajar. Tenía miedo de estar sola por si me pasaba algo, no podía ni ir al servicio del trabajo porque no había cobertura. No podía ni ducharme sola.  Ni siquiera podía conducir. En fin, me sentía paralizada. No era yo. No entendía qué me pasaba.

Al asistir a terapia con Antonio, entendí lo que me estaba pasando, me enteré de que no me iba a morir (eso ya en la primera visita.) Pero conforme iban pasando los días me iba encontrando mejor, poco a poco fui cogiendo confianza en volver a hacer cosas que había dejado de hacerlas por miedo. Mis taquicardias desaparecieron, y los pensamientos que me llevaban a actuar así los pude ir controlando.

Actualmente, me siento con herramientas para poder afrontar cosas que antes no podía. He aprendido a vivir un poco más despacio y a dejar de querer controlarlo todo.

Si tienes problemas yo te recomendaría visitar a Antonio porque a mí me ha ayudado y yo no iba muy convencida de que pudiera hacer algo. A la misma vez que fui a su consulta me estuvieron haciendo muchas pruebas médicas y no había nada, no tenía nada. Con esto quiero decir que era todo de mi cabeza, aunque yo me empeñara que no. 

C.F.A., 47 años

Mi pareja me recomendó que acudiera a la consulta de Antonio porque a ella le ayudó a superar situaciones con las que había cargado desde que era pequeña. Aprendió a afrontarlas, entenderlas y obtener herramientas hasta superarlas yendo a su consulta. La realidad de ese cambio me convenció para acudir a él.

Antes de ir a ver a Antonio me encontraba muy estresado con mi trabajo, lo cual mantenido en el tiempo me llevó a tener una sensación de tristeza profunda, de ira, de no tener control sobre mis emociones. Y todo esto me generaba un sufrimiento que estaba afectando al resto de aspectos de mi vida personal.

Tras la terapia con Antonio me siento más sereno y sosegado. Me he quitado mucha presión mental y ahora entiendo mejor mis procesos mentales. Ahora tengo un mayor control sobre mis pensamientos y emociones y, además, gestiono mucho mejor las situaciones de todo tipo, no solo las laborales, a las que antes evitaba enfrentarme o no sabía cómo afrontar o gestionar de forma sana. He recuperado mi bienestar mental y emocional.

Yo destacaría de la terapia con Antonio, su capacidad profesional para localizar, enfocar y tratar el problema. La claridad y sinceridad con la que me ha tratado y por supuesto, su empatía.  Gracia a Antonio, he aprendido habilidades que me permiten afrontar situaciones que antes evitaba. He aprendido asertividad. He adquirido muchas herramientas con las que afrontar situaciones que forman parte de la vida, no solo situaciones de estrés laboral.

Yo recomendaría a Antonio sin dudarlo, porque la terapia funciona tal y como he comprobado por mí mismo. Me ha ayudado a mejorar, crecer y volver a sentirme bien. Estoy convencido de que puede servir a toda aquella persona que acuda a la consulta de Antonio.

Rufino, 39 años

El que era mi marido en aquel momento fue la persona que me recomendó acudir a la consulta de Antonio, él llevaba un tiempo acudiendo y le estaba yendo bien.

El motivo por el que fui a verlo fue la situación que teníamos en casa, al haber acogido a mis tres sobrinos, que derivó después en una ruptura de la relación sentimental y la gestión de la nueva situación familiar.

Yo aquí diferenciaría dos puntos. Por un lado, al comienzo de la terapia, donde me sentía agobiado y sobrepasado por la situación nueva en casa con los tres niños, y, en segundo lugar, cuando llegó la ruptura sentimental y todo lo que vino después. En ese momento me sentía hundido, perdido, sobrepasado por todo lo que estaba pasando, desorientado, abrumado y muy atenazado por el miedo.

Al finalizar la terapia me he sentido pleno, feliz y renovado, muy consciente de mi valía personal, incluso empoderado en lo emocional.

De las sesiones con Antonio destaco la capacidad de adaptación de la terapia a las circunstancias y a mi situación conforme esta se iba modificando. Comencé la terapia por unos motivos, a los que luego se añadieron otros que empeoraron mi situación emocional drásticamente. Al ocurrir todo de forma paralela, la terapia me ayudó a gestionar mejor la situación.

Por lo demás, las ideas y técnicas aprendidas son claras y prácticas y la frecuencia de la terapia, adaptada al momento emocional en el que uno se encuentre. Destaco además la continua reiteración en los mensajes, lo que me ayudó a consolidar mejor nuevas rutinas de gestión mental y emocional.

Juanra Matín,39 años,

La primera vez que acudí a su consulta fue a través una amiga, hace más de una década. Yo estaba depresiva y ella ya estaba viendo a Antonio Navarro y pensó que me ayudaría hablar con un profesional. Es la primera vez que fui a terapia y es una de las mejores decisiones que he tomado. En enero de 2021 después de tener COVID por primera vez y tras la pandemia volví a sentirme algo depresiva. Ya no era como la primera vez, Antonio ya me había enseñado cómo hacer frente a mis pensamientos depresivos, tenía las herramientas para trabajar contra mi tristeza, el estrés, mi perfeccionismo y la depresión. Esta segunda vez, no he empezado desde cero, claro, lo que él te enseña no se te olvida en la vida. Sin embargo, debido a mis circunstancias familiares, el agotamiento de la pandemia… necesité volver a verle porque estaba sobrepasada, agotada física y emocionalmente, perdida, dudaba de mi relación, triste, y sobre todo muy cansada.

Ahora estoy más tranquila y feliz, sigo estresada por mis circunstancias familiares, pero ya me tomo las cosas de otra manera. Antonio te ayuda a cambiar el color del cristal con el que miras tu realidad. Cuando termina la terapia te das cuenta de que las circunstancias no han cambiado, pero sí la forma con la que observas tu vida. Lo que cambia es lo que te dices a ti misma cada día… Juntos trabajamos por cambiar el acoso y derribo de pensamientos negativos con los que te bombardeas desde que te levantas hasta que te acuestas. Te ayuda a ver las cosas con perspectiva, a cuidarte, respetarte, comprenderte… y eso te ayuda a ser más feliz y hacer más feliz a los que te rodean. Estás más calmada, más en paz contigo misma y con tu familia. Te ayuda a que pongas el acento en aquello que te hace feliz y que por las circunstancias del día a día cuando estás estresada no eres capaz de ver.

He recomendado a Antonio a amigos y familiares y lo seguiré haciendo. Es un gran profesional y una gran persona. Su empatía y amabilidad hacen que te sientas cómoda desde el primer día.

E.B.E., 42 años

Yo tenía muchos problemas de ansiedad, no sabía gestionar lo que me pasaba, no tenía ilusión por nada. Tenía miedo, miedo de lo que pasaría, del que dirán, pero sobre todo tenía miedo por hacer las cosas mal.
Un amigo me recomendó asistir a Antonio, en la terapia con él me sentía muy tranquila y veía las cosas de otra manera, estaba tan, tan a gusto, que la hora se me pasaba volando, era como si estuviera hablando con un amigo, da esa confianza y esa paz…
Antonio me ha hecho ver la vida de otra manera, me ha ayudado muchísimo, me ha entendido. Estoy muy agradecida a Antonio, de verdad.
He recomendado y recomendaría siempre a Antonio porque sé que a las personas que he recomendado les va a venir muy bien y me van a dar la razón.

Amanda 27 años,

Antonio es una de las personas más importante de mi vida…
Todo comenzó él día que mi amiga y compañera suya me pidió que confiara en ella para ayudarme, yo confié y me preparó una cita con Antonio. Mi reacción no fue buena, imagino que por el estado de nervios que tenia y le dije que nooo, que con un hombre no, que ilusa fui, cuanto miedo por todo… ella insistió y yo cedí, bendito el día que lo conocí.
Llegué a consulta mal, la ansiedad me dominaba, hasta el punto que yo había desaparecido por completo, me había perdido en un mundo de miedos, inseguridades, llantos, apatía y muchas cosas más que no entendía.
Iba por primera vez a un psicólogo y me sorprendió su naturalidad, cercanía, buen humor, implicación, interés y muchas cosas más.
Siempre imaginé que asistir a consulta sería algo más frío, estresante, difícil de digerir…
Me enseñó las armas para combatir mis malos hábitos, no fue en un día, ni en dos, no fue fácil, pero entre los dos lo conseguimos. Estoy muy orgullosa por ello.
Aún convivo con la ansiedad, pero ahora se detectarla rápido, busco la amenaza que me lo provoca y poder gestionarla lo antes posible. A veces desaparece por completo, otras tarda un poco, pero alucino cuando me veo en una situación de estas como consigo gestionarlo, aún no me lo creo.
Tengo a Antonio muy presente, recuerdo sus palabras como si fuese hoy mismo.
Mi gente sabe lo importante que ha sido en mi vida y le llaman “Tu amigo Antonio”.
Lo he recomendado a muchos amigos, conocidos, después estos a otras personas más y todos han tenido la misma buena experiencia que yo… ánimo a todo el que esté en un mar de dudas que de el paso, no se arrepentirán.
Antonio bendita la hora en la que te conocí.

María, 42 años

Mi hermano había tratado con psicólogos anteriormente, pero ninguno daba con la clave para ayudarle. Desde que empezó la terapia con Antonio mejoró notablemente. Al contrario que él, yo siempre había podido con todo sola, pero comencé a tener ansiedad. Fue entonces cuando entendí que quizás yo también necesitase la ayuda de Antonio.

Antes de la terapia sentía que todo me desbordaba. Era ansiosa, todo me preocupaba en exceso, me iba a dormir dándole vueltas a cada decisión que tomaba, pensaba y repensaba y aun así me sentía insegura al actuar. Tenía que tenerlo todo bajo control, y cuando no era así me culpaba constantemente y no descansaba hasta solucionarlo. Además, empecé a responder ante esas
situaciones con ira, dañando a mi entorno.

Tras la terapia con Antonio soy otra persona. Realmente siento que ahora tengo las riendas de mi vida. Me he dado cuenta de que mis decisiones tienen que satisfacerme a mí en primer lugar, puesto que mi vida solo la vivo yo. De nada sirve preocuparse en exceso, porque lo que no tiene solución no cambiará por mucho que lo piense; ahora además tengo la seguridad suficiente para lidiar con aquello que sí depende de mí. Mis enfados se han reducido ya que me hago responsable de mis actos y no me culpo por lo que no sale como me gustaría.

De la terapia con Antonio destaco el clima de confianza que consigue crear. Me he sentido muy cómoda contando cómo me sentía en cada momento del proceso. Ir a terapia suponía desenredar el nudo de pensamientos que tenía en la cabeza. Además, la forma de emplear el método que sigue Antonio ha sido fácil de entender y de aplicar en mi día a día.

Yo recomendaría la terapia con Antonio. No solo ha mejorado mi calidad de vida sino también la de los que me rodean. Ahora realmente vivo mi vida.

B.M.R. 26 años,

Fui a la consulta de Antonio porque me lo recomendó mi hermana, le había dicho mi sobrino que había estado yendo a terapia con él y que le había ido muy bien.

Antes de conocer a Antonio me sentía muy mal, tenía unos hábitos de vida que no eran saludables para mí ni para mi entorno.

Tras estar en la terapia con Antonio, me sentía muchísimo mejor, con mucha más calidad de vida y orgulloso de mi y de lo que he conseguido. He dejado atrás esos hábitos que tanto daño me hacían. Y lo he podido superar gracias a Antonio y al apoyo de mi entorno, del cual estoy muy agradecido.

Yo recomendaría a ANTONIO porque es un gran profesional, una persona muy cercana, amable y con mucha capacidad de empatizar con todos sus pacientes. 

V.M.D.B., 46 años

Tras terminar una relación de pareja muy larga y con grandes problemas de autoestima me sentía perdido y con muchísima ansiedad. Fue entonces cuando mi hermana me recomendó acudir a Antonio.

A lo largo de la terapia he aprendido a estar solo y a manejar los pensamientos en mi propio beneficio y salud. Ahora estoy estupendamente y cada día me encuentro mejor.

Me he sentido muy a gusto durante y después de cada sesión, por supuesto yo se lo recomiendo a todo aquél que lo esté pasando mal psicológicamente puesto que la terapia con Antonio ha sido rápida y certera.

J.F.C. 44 años,

Me encontraba bastante decaída, y un familiar que había oído muy buenas referencias sobre Antonio, me recomendó ir a él.

Había dado a luz (un bebe bastante deseado) pero nada salió como una había imaginado.  El parto mal, la recuperación peor y mi vida cambió. A todo esto, hay que sumarle la pandemia, con lo que todo lo veía bastante negro, lloraba, me sentía triste y no me gustaba nada en lo que se había transformado mi vida. Todo ello me ahogaba, ya no disfrutaba de mi familia, me enfadaba constantemente. No era feliz

 

Después de la terapia con Antonio, vuelvo a ser la de siempre, pero puedo decir que incluso mejor, porque algunos problemas que formaban parte de mi vida los estoy corrigiendo y hacen que todo sea diferente, más maduro y sosegado. Yo era una persona que intentaba tenerlo todo bajo control y si no lo conseguía me desbordaba. Ahora estoy abierta a que puedan aparecer imprevistos y no tener que controlarlo todo. Disfruto más de las cosas.

 

Cuando fui el primer día, iba mal (por eso iba), iba con mucha tensión porque abrir tu corazón a una persona que nunca has visto para buscar ayuda no es nada fácil. Pero tengo que decir que ya desde el primer día de terapia me sentí acogida, comprendida, escuchada, Todo fluía con naturalidad. Para mí lo más importante fue que sentí que con su ayuda todo iba a ir a mejor.

 

Yo recomendaría a Antonio sin dudarlo a alguien que yo quiera y quiera el bien para esa persona.

C.V.F., 42 años

He pasado por cosas difíciles en mi vida, pero la situación que estaba viviendo en esos momentos, me sobrepasaba. No podía más, sabía que necesitaba ayuda. Escuchaba a mi tía hablar tan bien de su psicólogo, que decidí pedirle su teléfono, así fue como conocí a Antonio.

 

Antes de ir a la terapia, estaba totalmente inmersa en el problema que me había causado una cirugía estética. La cirugía derivó en un problema de salud, debido a las muchas intervenciones a las que tuve que someterme y que lejos de solucionarse, el problema era cada vez mayor. Me pasaba día y noche pensando en mi problema, estaba totalmente obsesionada, bloqueada y con un pensamiento negativo continuo. Mi vida giraba en torno al problema que me ocasionó esa cirugía, no podía dormir, mis hijos y mi marido pasaron a un segundo plano. Todo esto me hacía sentir muy culpable.

 

La terapia con Antonio ha cambiado mi vida. Gracias a él comencé a salir de ese infierno en el que me encontraba inmersa, dejé de sentirme culpable, aprendí a controlar mis pensamientos negativos, lo cual era algo que creía imposible. Gracias a Antonio empecé a recuperar mi vida.

 

Actualmente recomiendo la terapia con Antonio siempre que tengo la oportunidad. Ya que me ayudó muchísimo a salir de una situación muy difícil, la cual yo no podía controlar. Además, gracias a todo lo aprendido en la terapia, mi vida ha cambiado de una forma muy positiva. Y como no hacer mención a su cercanía, su trato, su amabilidad, su gran profesionalidad…, es como si lo conociera de toda la vida.

 

LE DOY LAS GRACIAS, GRACIAS Y MIL VECES GRACIAS A ANTONIO NAVARRO.

Mª Teresa Farrona Ruiz, 35 años

Conocí a Antonio porque me lo recomendó una antigua amiga mía. Fue tras una ruptura sentimental, en un momento en el que vivía en un estado constante de ansiedad. No podía comer, ni dormir, ni hacer una vida normal.

Desde que tengo recuerdos, siempre había vivido con mucha ansiedad: los exámenes, el trabajo, las relaciones… Nunca creía que hacía las cosas bien.

Después de la terapia mi vida cambió radicalmente. Antonio me enseñó a cambiar mis pensamientos y a trabajar con mi perfeccionismo, a ver que entre el blanco y el negro hay una amplia gama de grises. Comprendí el significado de mi ansiedad y aprendí herramientas para eliminarla. Podría decir que después de la terapia con Antonio soy una persona nueva.

Una amiga mía fue a terapia con él después porque yo se lo recomendé, y a ella también la ha ayudado mucho.

V. R. D. 35 años.

Tras un problema de salud repentino, empecé a tener miedo a la enfermedad y a la muerte. Me sentía nerviosa, con taquicardias, con poca vitalidad y mal humorada. Empecé a tener poca tolerancia al estrés y a tener miedo a estar sola con mis hijas. Acudí en varias ocasiones a urgencias, todo estaba bien.

Era consciente que la situación vivida me tenía paralizada, en shock y que así no podía vivir. Sabía que sin ayuda mi mente iba a pasar página, pero no a superar los miedos ni a controlar los síntomas que en cualquier otro momento de mi vida podían florecer. Fue cuando solicite ayuda. Le pedí el contacto de Antonio a mi tío, que había estado en terapia con él.

Después de las sesiones me encontraba liberada, relajada y segura de mí misma. Antonio no solo me ha ayudado a superar mis miedos, sino que también me ha ayudado a conocerme, aceptarme, a ser más permisiva conmigo misma. Me ayudó también a descubrir como sucesos pasados pueden seguir afectando a nuestras vidas sin darnos cuenta cuando estos no han sido resueltos o superados.

Lo que más me gusto de él es su forma de acogerme, recuerdo que fue de forma sencilla, agradable, como si lo conociese de toda la vida. Estoy muy agradecida por su dedicación y esfuerzo, estoy super contenta de haberle conocido y de haberme puesto en sus manos.

Marta, 35 años

Mi hermano me vio muy mal y dijo que así no podía seguir, que tenía que hacer algo. Me sentía perdida, sobrecargada, enfadada, culpable y no sabía cómo gestionar todo lo que había ocurrido. Estaba en un hoyo y no sabía cómo salir. Me recomendó ir a la consulta de Antonio, ya que su novia, había sido paciente suya y estaba muy contenta por cómo le había ido la terapia.

Después de la terapia con Antonio, veo las cosas mucho más claras, ya no me siento culpable de ciertas cosas, y aunque he vuelto a tener otra experiencia muy dolorosa y traumática, he sido capaz de gestionar lo que me ha pasado y también mis emociones.

He aprendido a perdonarme si me equivoco, cosa que era prácticamente imposible en mí antes de la terapia.

He aprendido también a delegar, con muuuuucho esfuerzo, pero he visto, que tiene sus ventajas. Intento no adelantar acontecimientos, y si lo hago, yo misma me digo que nadie sabe lo que va a ocurrir en el futuro, por lo que también me siento más relajada.

He aprendido a valorarme, que, aunque tengo cosas no tan buenas, o hago ciertas cosas no tan bien, tengo otras muchas cosas que sí que son estupendas, o cosas que sí que hago estupendamente. En consecuencia, mi autoestima también ha mejorado. Aunque evidentemente, de vez en cuando hay algún día, que todo esto se va al traste, pero ahora tengo herramientas suficientes para mejorar ese día de bajón, o incluso esa mala racha.

Acudir por primera vez a un psicólogo puede resultar bastante violento, en cambio Antonio, es capaz de transmitir mucha cercanía y familiaridad, lo que hace que no te sientas “rara” contándole tus intimidades a un desconocido.

Si te sientes mal emocionalmente, yo sin duda alguna te recomendaría a Antonio. Me encanta su cercanía y a mí me ha sido de una ayuda enorme

Fátima Hernández, 40 años

Fui a ver a Antonio porque me lo recomendó un buen amigo. Antes de la terapia estaba pasando por un mal momento, me sentía sola y deprimida. Estaba muy cansada y aburrida de todo.

Ahora, tras la terapia con Antonio soy una persona diferente, soy una persona que lucha por sí misma, con mucha fuerza e ilusión. Todo ha sido gracias a Antonio, me siento muy agradecida a él.

Antonio es un gran guía emocional, se centra en lo verdaderamente importante y hace que veas las cosas con mas claridad.

 

Yo recomiendo a Antonio por dónde voy. Me siento muy agradecida por todo lo que me ha enseñado y ayudado. Está siempre ahí, siento que tengo una ayuda extra.

B.C.S.  36 años

Antonio y yo nos conocimos tras la recomendación de un buen amigo mío y paciente suyo, que al pasar por distintos profesionales dio con Antonio y le fue tan bien que no dudó en recomendármelo a mí también, “Te habla tan natural, de tú a tú y de manera tan sencilla, que rápidamente aprendes e interiorizas lo que te enseña en terapia”, esas fueron las palabras de este amigo mío. Con lo cual acepté su recomendación y conocí a Antonio.

 

¿Un tío funcionario de la administración, la panacea para muchos, deja su plaza y se hace psicólogo? No entiendo nada…después de conocerlo e iniciar terapia con él, encontré la respuesta: VOCACIÓN.

De pronto un día la mochila donde vas metiendo piedritas a lo largo de la vida se convierte en una mochila llena de piedras, creedme unas cuantas piedras en una mochila no pesan, pero una mochila entera llena de piedras pesa, y mucho.

 

De repente un día me despierto, y algo raro me estaba pasando, no sabía el que, pero algo me pasaba, no era yo, me sentía una persona diferente con inseguridades, miedos, obsesiones y todo ello te lleva también a la tristeza. Un círculo vicioso que de repente un día entras y se cierran las puertas del mundo, crees que de ahí no vas a salir, así fue como yo conocí la ansiedad.

 

Empiezo a verme en sesiones con Antonio, desde el primer día que salgo de allí ya salgo alentado, no curado pero las puertas que conducían a la salida parece que se abren poco a poco y empieza a verse la luz de nuevo, la verdad, espero impaciente la próxima sesión.

 

Es verdad, como comprende y me describe lo que pienso, lo que siento, que fácil me lo explica, que capacidad tiene para que quien esté de frente a él comprenda todo lo que le pasa con facilidad, me decía yo.

 

Fuimos avanzando en sesiones a lo largo de un tiempo, cada vez eran más esporádicas pues con las herramientas y aprendizajes que te inculcaba Antonio ya era capaz de “quitarle los ruedines a la bicicleta de mi mente e ir manteniendo el equilibrio por mí mismo”.

 

Te recomiendo que, si tienes un problema como el mío, no dudes en visitar a Antonio. De entrada, te enseñará que la ansiedad no es tan mala como parece o como puedan decirte. Hoy en día sigo padeciéndola, pero gracias a lo aprendido con Antonio soy capaz de controlarla por mí mismo. Después de llegar a controlar la ansiedad, te cambiará la vida. Después de todo es una alarma que una vez la entiendas y controles, cambiarás a mejor en todos los aspectos, créeme.”

Javier Mateos 35 años

Conocí a Antonio porque me lo recomendó una amiga a la que le había ido muy bien con él.
Antes de ir a consulta me sentía fatal, tenía mucha ansiedad, obsesiones, miedo e impotencia. Durante la terapia empecé a comprender lo que me pasaba y como tenía que aplicar las herramientas aprendidas. Sigo padeciendo ansiedad, pero he aprendido a controlarla y ya sé muy bien lo que me pasa. Es un proceso lento, pero se puede aprender a convivir con ella, ahora puedo hacer vida normal.
En otros muchos casos desaparece por completo, lo sé porque yo he recomendado a mucha gente y a todos les ha ido muy bien con Antonio.
Yo siempre recomiendo a Antonio porque es un profesional magnífico, explica las cosas para que la entiendas perfectamente, sin tantas complicaciones como otros hacen. Es muy campechano, te da mucha confianza y es una excelente persona. Yo he pasado por diversos psicólogos y siempre que me pregunta alguien lo recomiendo.
Ánimo, mucha fuerza, que de todo se sale.

Raúl Gordillo, 36 años

Me recomendó a Antonio la que era en ese momento mi amante. El motivo de asistir a consulta con él, fue afrontar una posible separación de la que era mi pareja en ese momento. Estaba muy indeciso, inseguro y en muchos momentos con ansiedad ante la posibilidad de separarme de mi pareja y tener que afrontar un gran cambio en mi vida con el miedo que eso puede suponer. Conseguí separarme y posteriormente me ayudó para tratar la relación con mi nueva pareja. Esta nueva relación resultó ser muy complicada y yo no sabía manejar mis emociones ni las situaciones que se daban.
Después de la terapia me sentía mucho mejor, más tranquilo y seguro de mí mismo, sintiéndome más fuerte y pensando más en mi propio bienestar.
Por supuesto luego he recomendado a Antonio a varias personas y algunas han ido a sus terapias, mostrándome éstas posteriormente lo satisfechas que se habían sentido con las mismas.
Antonio me parece una persona clara y directa en cuyas sesiones he aprendido, sobre todo, a tomar decisiones y llevarlas a cabo, procurando aprender a manejar mis emociones con las herramientas y conocimientos que me ha facilitado.

Fran, 49 años

Te ayudo a mejorar tu autoestima, tu equilibrio emocional y tu bienestar psicológico

Mi hermana me recomendó que fuera a Antonio. Yo tenía un gravísimo problema familiar,
me encontraba muy mal. Conforme iba avanzando la terapia me iba encontrando cada vez mejor, hasta que al final estaba perfectamente.
He recomendado a muchas personas a que fueran a ver a Antonio. Considero muy importante la ayuda de profesionales de esta magnitud, como es Antonio Navarro. Creo que la ayuda de un buen profesional es muy necesaria para la sociedad y para solucionar problemas de verdad que a veces ocurren en la vida.

Fernando Trejo, 35 años

Me recomendó a Antonio la doctora del Centro de Salud debido a un cuadro de gran ansiedad y depresión. Llegué a él con el ánimo muy bajo y con muchas dudas, temores y desconfianza. Poco a poco, sesión tras sesión, esos miedos y desconfianza se fueron y fui recuperando mi autoestima. Es un psicólogo cercano en lo personal y con gran profesionalidad. Analiza cuáles son tus ideas erróneas para luego corregirlas. Y todo ello a base de mucho diálogo y con material complementario que él mismo te aporta. Con él estoy aprendiendo a relativizar las cosas y ver todo con más optimismo. Para mí se ha convertido en un apoyo fundamental. Aún sigo aprendiendo, pero ya sé cuál es el camino. Recomiendo a Antonio a todo el mundo que precise de apoyo psicológico. Es un psicólogo muy cercano y profesional.

C.P.V. 38 años

Te doy herramientas y estrategias de afrontamiento que te permitan gestionar mejor tus emociones

Conocí a Antonio porque mi mujer ya había estado antes que yo, pero además tenía más recomendaciones de amigos muy cercanos, que ya eran pacientes de él.
Antes de la terapia me sentía muy angustiado, muy pasivo y con bastante falta de interés por lo que hasta ahora había sido el motor que me movía.
Rápidamente empecé a notar los cambios en mi actitud y en mi comportamiento, pero lo que antes noté fue el cambio en mi manera de pensar. Recuperé mi normalidad y el descanso nocturno empezaba a ser efectivo. Antes me levantaba sobresaltado o muchas ocasiones no conseguía dormir.
Recomiendo a Antonio a todas las personas que no se encuentran bien con ellas mismas, da igual lo que sea que sientan o el motivo que le haga sentir así. Después de conocer a Antonio, pienso que todo el mundo necesita un “terapeuta” de confianza, que le aporte las herramientas necesarias para poder alcanzar esa sensación de paz y felicidad que todos merecemos.

J.B.G., 33 años

Una amiga me recomendó acudir a Antonio tras su buena experiencia con la terapia con él. Acudí a él tras una experiencia laboral muy dura. Me sentía inútil, sobrepasado por las circunstancias, con muchos pensamientos negativos, con poca fuerza y con muy poca confianza en mi mismo. Tras la terapia con Antonio, descubrí nuevas estrategias para gestionar mis emociones; me proporcionó herramientas con las que he podido desenvolverme yo solo desde entonces. Recuerdo sus sesiones con muchísimo cariño y agradecimiento. Desde entonces, he recomendado a Antonio a varias personas y seguiré recomendandolo sin duda, porque creo que es un gran profesional, que sabe muy bien lo que hace, que muestra un gran respeto por sus pacientes y que dedica mucho tiempo a preparar sus sesiones. Además, no dudaré en pedirle ayuda de nuevo si alguna vez lo necesito. Te estoy muy agradecido, Antonio.

Daniel, 40 años

El motivo de acudir a la consulta de Antonio fue por mediación de mi hija, que le conocía personalmente y además en aquel tiempo asistió a una conferencia suya que trataba sobre el “estrés laboral “. Yo llevaba un tiempo con muchos problemas de estrés en el trabajo (soy trabajador autónomo y tengo un pequeño negocio) ya que me había absorbido todo mi tiempo y la situación era insostenible. Fue cuando mi hija me habló de la conveniencia de acudir a un psicólogo, y lógicamente no tuvo ninguna duda en ponerme en sus manos. Antes de asistir a la terapia con Antonio, llevaba un tiempo (unos seis meses ) que no me sentía bien, me notaba muy estresado y tenía síntomas de carácter físico. Dormía pocas horas y me solía despertar en intervalos de una hora, tenía sensación de angustia, taquicardia, y lo más molesto de todo, tenía mareos. Era horrible, notaba como una inestabilidad al caminar. Todo el día desde que me levantaba, los mareos no paraban. Perdía la estabilidad de tal forma que, parecía que en cualquier momento me iba a desmayar.

 

Temía ir a determinados sitios, a conducir, etc., temía que me ocurriera algo. Todo ésto, en definitiva, me impedía hacer una vida normal. Estaba preocupadisimo por mi situación y notaba que cuanto más me preocupaba más intensos eran los síntomas, y cuanto más intensos eran los síntomas más me preocupaba, estaba sumido en una espiral peligrosa. Y una noche exploté, me paralicé completamente, me encontraba bloqueado, muy mareado, y notaba muy fuerte los latidos del corazón, pensé que sufría un infarto y casi llegué a temer por mi vida. Decido entonces ir al hospital, ingreso por urgencias, y después de permanecer allí durante dos horas y hacerme determinadas pruebas, descartaron absolutamente cualquier tipo de enfermedad, y me diagnosticaron un ataque de ansiedad severo, me suministraron ansiolíticos , y me recomendaron acudir a un psicólogo porque aunque los fármacos eran necesarios en ese momento, no era la solución de futuro a mi problema, la solución claramente estaba y dependía de mí.

 

Bueno, tengo que reconocer que en un principio era un poco escéptico a visitar al psicólogo, quizás porque creo que como a mucha gente les pasa, consideramos que solos somos capaces de salir de esa situación. Es verdad que en mi caso yo tenía muy claro, que todo mi mal se debía al estrés y la ansiedad que me generaban tantas horas de rutina, trabajo, preocupaciones del negocio, etc. Sin embargo, aunque conocía las causas que me generaban dichos problemas era incapaz por sí solo, de encontrar la solución y salir de esa situación. Estaba claro entonces que necesitaba la ayuda de un profesional y mi mejor elección fue ponerme en manos de Antonio para volver a recuperar lo mejor de mí, y salir de una vez por todas de esta situación. Así fue, y tengo que decir que en los dos primeros meses del año que duró mis sesiones de terapia, fue un cambio brutal lo que noté. Me propuse poner todo lo que estuviera de mi parte, me encontraba muy a gusto en las sesiones de terapia con Antonio y puse mucho interés en leerme todos los textos y hacer todos los ejercicios que él me facilitaba, y poco a poco fui notando un cambio exagerado. Tuve que hacer cambios en mi vida que antes de esto jamás hubiera pensado que llegaría a hacer, sobre todo trabajando mucho el pensamiento para poder rectificar conductas inapropiadas, todo esto es verdad que está en ti mismo, pero es fundamental la herramienta de la que te dota el psicólogo para salir de todo esto, y realizarte como persona para que en el futuro no vuelvas a caer en esta situación.

 

Por tanto, creo que se entiende, por lo que he narrado, que siempre que tenga la oportunidad de hablar de estos temas con gente de mi entorno, no dudaré en recomendar la ayuda psicológica de Antonio Navarro, porque creo que Antonio ya era psicólogo antes de estudiar la carrera de psicología, es un gran profesional y mejor persona.

E.M.C. 59 años

Juntos cambiaremos tu sufrimiento por estabilidad y crecimiento

Cuando decidí acudir a la consulta de Antonio me encontraba en una situación personal realmente complicada, bloqueado, paralizado, hundido, … sin capacidad de respuesta, me sentía una persona desgraciada con un futuro incierto, o incluso sin futuro, no hacía otra cosa más que preguntar ¿Por qué?, o bien mirar hacía el pasado y tratar de buscar fallos, culpables, errores, etc…, por mi mente solo circulaban las peores ideas y los más enrevesados pensamientos.

 

Y a pesar de que realmente me sentía mal, y me resultó complicado tomar la decisión de acudir a la consulta, quizás pensara que eso de ir a un psicólogo era para “otros” o quizá el orgullo personal, o quien sabe cualquier otra injustificable razón, fue sin duda alguna la mejor decisión que pude tomar.

 

Ya en la primera cita, en la que me pude expresar mis sentimientos, miedos, pensamientos, frustraciones, …con total libertad y sinceridad como nunca había sido capaz, sientes que delante de ti hay un profesional que te escuchará y que tratará de ayudarte para que, si tú quieres, puedas superar y salir fortalecido del trance; cuando acabó la misma tuve la sensación de que, aunque no sería fácil, sería posible conseguirlo.

 

A partir de las primeras sesiones, en las que expresas todo aquello que antes nunca me había atrevido a contar a nadie, Antonio programó un tratamiento que de forma previa a su trabajo me explicó, tanto el método a seguir y los objetivos a alcanzar. En cada una de las distintas sesiones vas viendo cómo te vas encontrando mejor, y sobre todo vas aprendiendo a ser capaz por ti mismo de encontrarte mejor, y efectivamente, tras varias sesiones, en las que Antonio te hace ver que realmente todo lo que te pasa está una tu mente, en tus pensamientos y que tu estado emocional dependerá de lo que seas capaz de pensar y controlar.

 

Actualmente, y después de acabar las sesiones con Antonio, puedo decir que me encuentro muy bien, y sobre todo que soy capaz de afrontar las mismas situaciones que antes me bloqueaban con mucha más serenidad y tranquilidad, he aprendido a cuidarme y preocuparme más por mí, y eso me permite sentirme mejor conmigo mismo y a su vez, ser mejor con los demás. Cuando hay días, que también los hay, en los que las cosas parecen complicadas actúo como me explico Antonio, cuidando los pensamientos, lo que me ayuda a afrontar dichas situaciones, primero aceptándolas y luego aplicando las herramientas aprendidas.

 

Personalmente me encuentro mucho mejor, he conseguido cosas que antes me creía incapaz, me gusta aprovechar y disfrutar mi tiempo con cosas gratificantes para mí, lo que supone un mejor estado tanto mental y físico. Cuando las cosas se complican con situaciones personales, laborales, etc… utilizo lo aprendido para afrontarlas con fortaleza y serenidad, de forma que no me afecten ni me causen un innecesario sufrimiento.

 

Viendo la situación con retrospectiva, llegas a la conclusión de que no podemos evitar ni controlar los sucesos que nos ocurren a lo largo de nuestra vida ya que los mismos son parte inseparable de tu recorrido vital, aprendes a aceptar las cosas tal y como llegan, sin buscar culpables, ni errores pasados, ni cualquier otro tipo de pensamientos que no te ayudan en nada o te generan sufrimiento, utilizándolas para aprender y mejorar tu actitud ante dichas situaciones, lo que te lleva a alcanzar un mayor bienestar emocional contigo y a su vez ser mejor con los demás, y sobre todo tengo claro, que si no soy capaz de superar alguna situación, recurriré a un profesional.

J.M.T. 48 años

Acudí a la consulta de Antonio aconsejada por una buena amiga. Hace un año que me puse en contacto con él, creo que ha sido una de las mejores decisiones que he podido tomar.

En mi caso, la angustia, la pena, la apatía y el desánimo, provocado por un cúmulo de circunstancias personales, se habían apoderado de mí.

Desde que acudo a la consulta soy otra persona.

Por supuesto, he aconsejado a amigos, familiares y conocidos para que acudan a él.

¡Antonio es un gran profesional! Estoy encantadísima de haberle encontrado.

Estoy muy, muy agradecida.

M.G.S. 42 años

Tú también puedes recuperar las riendas de tu vida ¿quieres que te ayude?